Según he podido leer, releer e investigar, se dice que es una técnica Japonesa que quiere decir "peluche tejido". Principalmente se inició tejiendo animalitos dulces con partes que son montadas con posterioridad. Pero hoy en día los amigurumis van desde un sanwich hasta una hoja de lechuga (todo vale si es tejido a crochet ).
En occidente no le damos el valor que en a cutura japonesa le dan a este arte. Proviene del estilo Kawaï
que es un estilo dulce, achuchable, y que nos permite conectar con el niño interno que hay dentro de nosotros. De esta manera, el tejer un amigurumi deja entrever el niño interior que llevamos y que aún sigue latente a pesar de los años.
Aparece en Japón allá por los 90, se pueden considerar como amuletos personales, algo que nos de suerte.
Por lo general se suelen tejer de algodón, aunque hay mil y un tipo de hilado con el cual puedes tejerlos.
La técnica es el tejido en espiral, aunque en algunos modelos se especifican cerrar vuelta por el tipo de punto que se está usando.
Pueden ser clásicos, kawaï, modernos, frikis, sin forma concreta. Lo cierto es que esta técnica engancha y es un buen aliado contra el stress.
Ya sabes, si quieres iniciarte en esta técnica, solo necesitarás un ovillo de algodón o lana, ganchillo y relleno, el resto... lo pondrá el niño que llevas dentro.
Feliz tejido!