Llevo ya seis añitos cosiendo y durante este tiempo he aprendido muchas cosas a través de los libros, de los vídeos de youtube, a través de blogs? sin embargo con lo que más he aprendido ha sido con los errores cometidos ¡Qué no son pocos!
No se pueden contar las horas que he dedicado a coser y a descoser los mismos pespuntes. Sé que a todos nos pasa lo mismo en mayor o menor medida, pero hay que reconocer que descoser lo mismo una y otra vez es algo que puede desanimar a cualquiera.
Con la intención de que nadie tire la toalla antes de tiempo, he decidido escribir hoy una entrada con algunos consejos dirigidos hacia aquellas personas que teniendo nociones muy generales de costura quieren dar un paso más ¡Espero que puedan animar a alguien a continuar con la labor!
¿Quieres un motivo para animarte a coser? Hay millones de motivos. Para mí la costura es mucho más que un pasatiempo; me distrae de la rutina diaria, me ayuda a desconectar un poco de todo, me entretiene horas y horas, es algo que disfruto muchísimo haciendo. Además, no es nada monótono, no todo es coser. Hay que diseñar, pensar muy bien lo que se quiere hacer, dibujar el patrón, buscar de la tela apropiada, botones que combinen, cremalleras, puntillas, entretela? etc. cortar los patrones en tela, pensar el orden de confección y finalmente hay coser. ¡Es imposible aburrirse así!
Si te empieza a picar el bichito de la costura, le has pedido prestada la máquina de coser a un familiar y estás dispuesta a confeccionar algo para tu armario, estos son mis consejos para ti:
Confecciona algo muy básico y sencillo.
Sé que la tentación de coser un vestido o algo más complejo que una funda de almohada, es grande pero tienes que resistir. Si empiezas la casa por el tejado, es probable que te encuentres con problemas que no puedas afrontar y cuando veas que las cosas no te salen como esperabas, te frustrarás y creerás que la confección te queda muy grande.
Hilvana siempre a mano antes de pasar la máquina.
Te parecerá una pérdida de tiempo pero es justamente todo lo contrario. Cuanto más hilvanes, menos tiempo perderás descosiendo las costuras hechas a máquina. Si algún día tienes mucha prisa en confeccionar algo, ataja por otro camino. Nunca te saltes este paso.
Plancha cada costura.
Cuando hagas un pespunte a máquina, notarás que la tela queda un poco arrugada, sobre todo si se trata de tejidos finos. Si se arruga mucho puede que sea porque tienes las tensiones mal ajustadas, pero generalmente bastará con un planchado para que el hilo se acomode a la tela y las costuras queden perfectas. Plancha cada vez que hagas una costura y no lo dejes para el final porque con la prenda ya terminada no podrás llegar bien a todas las costuras.
Compra un patrón.
Siempre cuesta aprender algo nuevo así que no pretendas empezar a diseñar, patronar y confeccionar el mismo día. Hay personas que tienen capacidad para ello, pero ya se sabe, Quién mucho abarca, poco aprieta. Compra un patrón sencillo y empieza así. Aprenderás muchas cosas haciendo algo básico (colocar los patrones en el sentido correcto de la tela, el orden de confección?). ¡Ah! Si te parece un rompecabezas buscar el patrón entre todas las líneas que aparecen en las revistas, compra solamente el modelo que te interesa por internet e imprímelo en casa.
Coloca el patrón correctamente.
Los patrones no se colocan sobre la tela de cualquier forma y manera para que quepan. Yo tuve comienzos catastróficos y me costó años comprender la importancia de colocar correctamente el patrón sobre la tela. En los patrones viene marcado el sentido del hilo y tendrás que colocar el patrón respetando dicho sentido. Si colocas las piezas del patrón torcidas lo único que conseguirás es una prenda con tendencia a girarse.
Ajusta el patrón.
Siento desilusionarte un poquito, pero aun comprando un patrón y eligiendo tu talla, es muy probable que la prenda no te quede como un guante a la primera. ¡No te preocupes, no has hecho nada mal! Piensa que dos personas con las mismas medidas de busto, cintura y cadera pueden tener dos cuerpos totalmente distintos. Tendrás que hacer algunos ajustes aquí y allá a la prenda. Marca sobre la tela lo que tengas que cambiar y asegúrate de que no le quitas de un lado más que de otro.
Compra una tela económica para probar el patrón.
Busca una cuyas características se asemejen a la tela definitiva que quieras utilizar. Haz la prueba, marca los ajustes necesarios en la tela y luego en el patrón. Cuando estés contenta con el resultado, ya podrás embarcarte a utilizar la tela elegida.
Detalles en la prueba.
A la hora de hacer la prueba, hilvana las piezas con hilo específico de hilvanar. Es más fácil de romper por lo que la tela no sufrirá. Para hacer la prueba, coseremos la carcasa básica. Botones, cremalleras, cinturillas, puños, no nos interesa coserlos porque son motivos decorativos nada más y generalmente en este paso estorban. Si la prenda lleva cremallera y haces la prueba en otra persona o en un maniquí, cierra la costura con alfileres. Si es algo que tienes que probarte tú misma y sin ayuda, cose la cremallera a mano.
Descansa de la costura.
Si estás cosiendo y algo te sale mal, descose. Si vuelve a salirte mal, vuelve a descoser, si ya empiezas a soltar improperios, apaga la máquina de coser y haz otra cosa. Hay que disfrutar de la costura, cuando te obligas a coser algo cuando no te apetece es muy probable que al final no te quede bien y te frustres todavía más.
Hazte con tu patrón base.
Tener un patrón base es imprescindible, puedes conseguir el tuyo aquí (es el mismo que utilizo yo para mis creaciones). Una vez que le hagas los ajustes necesarios para que se acomode perfectamente a tu cuerpo, podrás transformar el patrón en cualquier diseño que puedas imaginarte.
Ten a mano algunos libros de costura.
Te ayudarán a resolver dudas y te enseñarán todo lo que necesitas saber para aprender a coser. Eso sí, los libros no serán de ayuda si sólo los lees, márcate ejercicios y pon en práctica las cosas que te enseñan.
Aprovecha el tiempo.
A todos nos encanta navegar en pinterest y acumular ideas para futuros proyectos. Internet engancha y mucho, pero asegúrate de que pasas más tiempo cosiendo que apuntando mil proyectos que quieres coser.
Mira la ropa que tienes en el armario.
Fíjate cómo ha sido confeccionada y aprenderás mucho. Si tienes algo que ya no quieres, descose la prenda y cósela, es un ejercicio muy práctico para principiantes.
Compra con cabeza
Comprar telas es una actividad gratificante pero no acumules más de lo necesario. Algunas personas compran las telas y luego piensan qué quieren hacer con ella, otras lo hacen justo al revés, tienen el modelo en mente y buscan una tela que vaya bien. Ninguna es más correcta que la otra, la inspiración es libre y viene cuándo y cómo quiere.
Aprende conmigo
Visita mi blog y aprovecha la guía de costura actualizada para encontrar trucos y muchos tutoriales. Si lo compartes tendrás todo mi agradecimiento :D
Valora tu trabajo
Cuando termines tu primera confección, da igual si es la funda de un móvil, un cojín o una falda sencilla, date una palmadita en la espalda. Disfruta de tener entre manos algo que has confeccionado y diseñado tú, has transformado un material plano en algo bonito y práctico para ti ¡Felicidades!
¿Qué consejos darías tú a quien se inicia ahora en la costura?