Pretendía enseñar las alfombras que acababa de poner para "inaugurar" la temporada otoñal en casa. El caso es que os fijasteis en todo menos en las alfombras ja ja.
Bueno, pues en ese momento muchas me pedísteis un post al respecto. Yo no creo que sea para tanto pero, como vuestros deseos son órdenes, aquí lo tenéis.
Llevamos casi tres años viviendo en esta casa. En la casa anterior estuvimos 7 años y medio y me traje todos mis muebles, claro. En el año 2004, cuando me casé y me compré mi primera casa, la tendencia en muebles era el color "wengue", por lo que todos mis muebles eran de ese color.
Al hacer la mudanza a esta casa ya no me "cuadraban". Ni me gustaba cómo quedaban ni que fueran tan oscuros pero ni quería tirarlos (pues no eran muebles baratos) ni podía permitirme amueblar la casa entera de nuevas.
Para que este post no se haga muy largo, hoy os contaré cómo adapté los muebles del comedor y en otro post os cuento lo que hice con el salón.
En esta casa tenemos el comedor en una estancia aparte del salón (podéis verlo aquí) por lo que aparte del vajillero y la mesa grande con las 6 sillas podía poner algo más. Podéis ver el "antes"
(haceros a la idea de que no estaba ese trinchero, ni el espejo ni las sillas blancas je je)
Como ya tenía en mente pintar los muebles, compramos en IKEA esta estantería (antes tenía otro nombre que no recuerdo)
La pusimos en posición horizontal y le añadimos unas puertas y unos cajones, de manera que nos sirviera de trinchero en el comedor, como apoyo para el menaje y los cubiertos. Cuando viene gente a casa quito todo lo que tengo arriba (excepto el cubertero de Butlers), pongo un "pasillo" (mantel estrechito) y dejo ahí las bebidas, el pan, bandejas... para liberar la mesa.
Tras tener este mueble, "heredé" dos sillas de Becara (las que aparecen en las fotos de arriba, a izqda y dcha del trinchero) y ya es cuando si o si tenía que pintar la mesa y el vajillero. Lo dejé pasar hasta este verano. La idea en un principio era pintar la mesa entera, pero al ver esta foto
pensé en dejar el "sobre" tal cual y así el vajillero podía dejarlo oscuro (y las dos sillas que tiene a los lados) y el comedor tendría unidad.
(aquí en pleno proceso, con la primera capa de pintura)
Tras pintar las sillas pensé en volverlas a tapizar (podéis ver el paso a paso aquí) pero como hacía solo 1 añito que las había tapizado y encima con la tela clarita quedaba muy bien con la silla blanca, pues no volví a tapizarlas.
(Un inciso para que veáis la diferencia entre una capa de chalk paint y dos capas -a la izqda- dedicaré otro post a este tema).
El resultado final pues ya sabéis cuál es. El espejo y los muebles blancos dan mucha profundidad y luz a una estancia que es bastante oscura.
Por cierto, que el comedor lo usamos a diario y no solo está así para la foto o las visitas ;))) Me gustan las casas para vivirlas ;)
Y hasta aquí la aburrida y larguíiiiisima historia de mi comedor :)))))
En el próximo capítulo os cuento con detalle la historia de mi salón 100% reciclado, DIY y handmade ;)
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