Cuando los vi me gustaron, no pensé que me iban a dar tanto trabajo.
No os cuento ni lo de lijar, ni los tornillos que he tenido que tapar con masilla de madera ni otro montón de cosillas que han ido surgiendo según iba avanzando en su arreglo.
Aquí una secuencia del tapizado del asiento, a la espera del pegado del galón para ocultar las grapas.
Isa: me regalé la grapadora y con el compresor de Victor no hay quien me pare, soy como "Billy el niño".
Y estas fotos de lo más dificil: la sustición de un palo del respaldo de uno de los sillones que al lijar resultó ser de contrachapado y no de madera y tuve que armarme de valor para tirar de él, arrancarlo y luego hacer una pieza lo más parecida a la original. ( Si no llega a ser por Aurora que me retó no lo hago ni de coña)
Eso sí, quedó igualita que las otras, soy la repera.
Y nada, fotos de como quedan en el salón y por supuesto dar las gracias a Aurora por una tarde fantástica en que la invité a un trozo de lija, la próxima invitación será a un cafetito, de verdad, por que sino no vuelve de visita.