De los que ya tenía pintados y que no quedaran en el olvido, se me ocurrió la idea de pegarlos a la pared del pasillo de mi casa haciendo un marco con washi tape.
Colorear nos hace bien, se disfruta del sentido de paz y relajación total.
Esa misma sensación de paz y tranquilidad es la que vivimos cada vez que las niñas pintan un dibujo ya sea hecho por ellas mismas o alguno que tenga preparado para ellas.
La plantilla de los pajaritos la puedes descargar en Krokotak. Como es una plantilla de doble cara, las niñas pintaron cada una de ellas de colores distintos.
Con cartulina doblada en forma de acordeón les dieron alas y ¡a volar!