No me gusta la Navidad, nunca me ha gustado, ni de niña. Lo único bueno que le encuentro son los dulces y el día de Reyes. Aún así me gusta poner un detallito en casa, para recordar lo días festivos, así que ya el año pasado me hice con un nacimiento.
A pesar de haberlo querido ir haciendo poco a poco durante casi un año que he tenido disponible, lo fui dejando y me ví a finales de noviembre con un Belén de escayola blanco como la nieve. Me puse a marchas forzadas, y he confirmado lo que ya sospechaba: que pintar no es lo mío, y que además no me relaja nada.
Ha sido un proceso exprés ya que quería tenerlo listo para el día de la Inmaculada, a pesar de que me iba de puente y el tiempo apremiaba. Al final se me pasó de fecha, pero logré colocarlo el día 9.
En principio iba a darle betún de judea también, pero ahora tengo mis dudas. No le he dado nada aún, pero estoy barajando la posibilidad de barniz mate, o espray mateador que tengo en casa bastante después de haber customizado alguna muñeca.
Estas navidades se va a quedar solamente el misterio, pero me he propuesto organizarme y para el año que viene completar la escena con los Reyes Magos, que son mis favoritos.
¿Qué pensáis de estas fiestas? ¿Os gusta la decoración tradicional?
Saludos, y a seguir creando.