El objetivo:
El camino:
La marmolina es polvo de mármol prensado, material no poroso, por tanto no necesita que le demos tapaporos como al barro o la escayola, pero sí es conveniente que, en primer lugar lavemos la figura con un paño húmedo.
Seguidamente, yo le di una pasadita con una lija fina para quitar imperfecciones, y luego retiré el polvillo sobrante.
Una vez limpia, le di a modo de imprimación, una primera capa de pintura con acrílico de un color base. En este caso utilicé el mismo color con que iba a pintar la piel.
Una vez seca, empezar a pintar con los colores deseados. En este caso se trata de una figura de lineas muy sencillas, donde la mayor dificultad (si se le puede llamar así) está en la unión de las dos figuras. El resto es coser y cantar (bueno, pintar y cantar). Importante: la falta de habilidad en el pulso se suple con paciencia, retoque tras retoque.
Las capas de pintura dependerán de como cubran los acrílicos que utilicéis, pero siempre deberían ser dos como mínimo, pero bien estiraditas para que no os queden relieves indeseados.
Una vez pintada, quería respetar la sencillez de las líneas de la figura pero aportarle algo que la hiciera especial, que la destacara, algo sencillo pero elegante. En el vestido de la niña, que es de un tono más claro que el de la madre, pensé en hacerle un detallito de puntillas en dorado, pero se me escapó el pincel y me gustó como quedaba, de modo que le seguí dando a todo el vestido, dandole la apariencia de una tela tornasolada.
Con la madre también iba a hacerle unos efectos dorados por abajo, pero empecé y no me gustó. De modo que borré, y volví a restaurar el verde. Pero como yo no me resisto a poner mi sello a todo, decidí darle un poco de mixtion blanco a la zona central del vestido, más salpicado hacia arriba, y aplicarle unas arenas cristalizadas en verde de más a menos, de abajo a arriba (imitando los vestidos de apliques de svarosky que llevan las estrellas).
Finalmente le apliqué un barniz en spray para proteger la pintura.
No sé que os parecerá a vosotros. A mí me parece un resultado sencillo y elegante. Y sobre todo, lo mejor es que cumplí las expectativas de la amiga que me lo encargó. Le gustó mucho.