Hace tiempo hice una para mi. El patrón es adictivo, así que me quedé con ganas de más. Si, lleva calcetines. No tenía suficiente hilo naranja.
Después decoré una caja de fresas para mi madre... y que mejor que una gallina loca para acompañar, con los mismos colores que la caja.
A mi hijo mayor le gustó tanto que me pidió otra para su habitación. Los colores esta vez los escogió él.
Seguro que más adelante hago alguna otra, para la habitación del pequeño por ejemplo. Aunque me esperaré a que sepa él elegir sus colores favoritos.
Para este verano, estas gallinitas locas son una buena opción si os apetece hacer ganchillo.
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