De silla Windsor a taburete

Un día me topé con un par de sillas de esas que cuando las ves dices "qué suerte he tenido", porque sólo de un vistazo sabes que tienen valor ya que, a demás de ser de madera de calidad, pertenecieron a otros tiempos. Después de investigar muy bien, me di cuenta de que se trataba de unas sillas modelo Windsor. Este tipo de sillas se comenzó a fabricar hace muchísimos años en Inglaterra y han sido utilizadas principalmente como sillas de jardín, por lo que son comunes. Todavía hoy se siguen fabricando, aunque con algunas variaciones a lo largo del tiempo; si nos fijamos, nuestras sillas tienen los barrotes torneados cosa que algunos modelos más recientes los tienen lisos.

El problema es que aunque una de ellas se encontraba en buenas condiciones, la otra tenía el respaldo roto, mejor dicho, sólo le quedaba un barrote, qué lástima, sólo iba a poder aprovechar una de ellas, pensé en un principio, hasta que me dí cuenta de que la que estaba rota la podía transformar en taburete. Y es lo que hice.

Cuando las encontré tenían el aspecto que pueden ver en la imagen siguiente. La madera estaba reseca y muy sucia; llena de excrementos de pájaros

Imagen 0




Imagen 1


Este es el barrote que quedaba...

Imagen 2


Así que la llevé a un carpintero que lo cortó y posteriormente yo rellené con pasta de madera los huecos que habían dejado el resto y alguna grieta que presentaban. En la imagen el taburete ya se encontraba limpio y había comenzado a lijar el asiento

Imagen 3


A continuación os hago un resumen de los pasos que hay que seguir, en general, para recuperar o renovar un mueble de madera, que son los que yo he seguido en este caso y son:

- limpiar la pieza con agua y jabón
- eliminar la pintura o barniz existente
- aplicar capa selladora
- pintar

En cuanto a la eliminación del barniz existen varias técnicas para llevar a cabo dicha labor: lijado manual o con lijadora mecánica y la aplicación de decapante.

En superficies lisas como el asiento, se puede utilizar la lijadora eléctrica, pero para barrotes, zonas labradas y con recovecos se tiene que realizar el lijado manual o la aplicación del decapante. Es lo que se observa en la imagen inferior; la acción del decapante sobre el barniz hace que éste salte. 

Imagen 8


En este caso utilicé la combinación de los tres sistemas porque la capa de barniz era muy gruesa y los barrotes eran torneados. Una vez eliminada la capa de barniz, se aplica la capa selladora que, una vez seca, se lija para suavizar la superficie y eliminar asperezas y gotas. Su función es, como su nombre indica, tapar el poro y así evitar un excesivo consumo de pintura y a la vez permitir un mejor agarre de la pintura.

El último paso consiste en pintar el mueble del color elegido. Seguramente necesitaremos dar varias capas para obtener una cubrición total. En ese caso hay que tener en cuenta que entre capa y capa se debe realizar un lijado suave y eliminar la capa de polvo resultante antes de volver a pintar.

Y este es el resultado final, un taburete de estilo romántico por su forma y por el color elegido, ¿no creéis?

Imagen 6




Imagen 7


Por cierto, la silla también la renové. Si os interesa ver el proceso y resultado final podéis verlo aquí.

Si queréis conocer mis trabajos, cómo combinar el taburete, y más ideas y propuestas, podéis seguirme a través del blog Aires Renovados o de la página de facebook.

 





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