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Cómo elegir la agenda perfecta


Cómo elegir la agenda perfecta


Llevo usando agendas para organizarme desde que comencé el instituto. Algunos años con más éxito que otros, no voy a negarlo, pero en general, les he dado buen uso. He probado muchas opciones (y sigo probando, para poder opinar con experiencia) y a base de probar y conocer qué me ha ido funcionando, he podido ir conociendo qué necesita tener mi agenda perfecta. Lo he hecho por una parte, porque empecé hace años, y por otra, por puro gusto (que me gusta a mi la papelería cosa mala)

Pero no todos podemos estar años probando agendas (por tiempo y dinero), por lo que aquí van unos consejos a tener en cuenta a la hora de elegir una agenda.

Preguntas que debes hacerte para elegir la agenda perfecta

¿Qué uso le vas a dar a la agenda?

Lo principal es determinar qué uso vas a darle a la agenda. ¿Tienes una rutina? ¿vas a querer plasmarla en tu agenda? ¿o eres más de tomar notas al vuelo, sin una rutina establecida? Quizás en el primer caso, necesites un sistema con listas u horarios, en cambio, en el segundo, te funcione mejor un espacio en blanco, donde dar rienda suelta a lo que vaya surgiendo.

Hay varios formatos posibles, a tener en cuenta:

Mes vista: te permite tener, en un calendario mensual (que ocupe una o dos páginas), la visión completa del mes. Es un buen sistema para controlar citas y eventos, pero no tanto para trabajar con listas de tareas. El formato de la agenda resulta compacto, al ser el que menos páginas requiere.

Semana vista: en una o dos páginas, puedes ver el calendario de la semana, de un vistazo. Pueden estar los días en horizontal o vertical, según el diseño, y contar con más o menos detalle (listas, hábitos, etc). La agenda es más compacta que en formato de día por página. Te permite gestionar todas las tareas, citas y recordatorios de la semana, de un vistazo.

Día por página: te permite ver el día completo, en una página, para tener una visión completa. Hay muchos diseños posibles, con listas de tareas, horarios, tareas más importantes, con control de objetivos, de hábitos o de deporte, por decir algunos ejemplos. Normalmente, este formato hace que la agenda final tenga un tamaño más grande (ya que tiene al menos 365 páginas) pero es útil si necesitas llevar un control detallado de la jornada.

Cuaderno en blanco: el bullet journal, que te permite ir diseñando el formato que necesites en cada momento

O una mezcla de ellos: una agenda que reuna varios de los formatos mencionados. Para mi, es el mejor sistema.

El uso también influye, en mi opinión, en el formato de encuadernación que uses. Digamos que hay dos grandes grupos: los de encuadernación cerrada y los de encuadernación abierta.

La encuadernación cerrada me refiero a aquella que no puedes modificar, y se ha decidido por el fabricante. En este caso puedes encontrar: cartoné o tapa dura (como los diarios de estilo ejecutivo), rústica o de tapa blanda, con espiral o wire-o (te permite una mayor apertura, 360º) o grapado (para agendas finas de pocas páginas).

La encuadernación abierta me refiero a aquellos sistemas que te permiten modificar el orden de presentación de las páginas e incluso añadir nuevas secciones. En este caso, podemos encontrar los sistemas de anillas o de disco.

Otras preguntas que podrías tener en cuenta a la hora de elegir:

¿Necesitas tener separadores? ¿Diferentes secciones?

¿Tienes tiempo para dedicarte a diseñar tu agenda o a decorarla, o necesitas que esté ya diseñada? Esto es importante para determinar qué agenda elegir, al final.

¿Quieres poder añadir o eliminar secciones? Esto es clave para elegir entre una encuadernación abierta y una encuadernación cerrada

¿Vas a trabajar con año académico (septiembre a julio) o año natural (enero a diciembre)?

¿Qué necesidades tienes de tamaño?

¿Necesitarás llevar encima tu agenda? ¿o la usarás principalmente en casa o en el trabajo, en un sitio fijo? En el primer caso, te interesará más un tamaño pequeño, manejable y que puedas llevar en el bolso o mochila, sin que pese ni ocupe mucho espacio. En el segundo caso, podrías recurrir a un tamaño mayor, sin ser tan importante el peso.

Los tamaños más comunes, de más pequeño a más grande, son:

A6 (10,5 x 14,5 cm) tamaño ideal de bolsillo, resulta muy cómoda para llevar en bolso, mochila o incluso bolsillos. En cambio, el espacio para escribir es bastante escaso. Ideal para tomar notas.

A5 (14,5 x 21 cm) Resulta compacto, todavía interesante para llevar en mochilas y/o bolsos grandes, pero con espacio suficiente para escribir.

A4 (21 x 29,7 cm) El tamaño grande (folio) es ideal para los que quieren escribir mucho, o no mover mucho la agenda.
Las agendas americanas usan además otros tamaños estandarizados:

Letter (27,95 x 21,59 cm) - una pizca más grande que el A4

Regular (21 x 11 cm) - el más parecido al A5

Personal (17,1 x 9,5 cm) - el más parecido al A6

Pocket (12 x 8,1 cm)

¿Qué estilo tienes -o quieres tener-?

¿Eres más de ir a lo práctico (listas, anotar tareas) o te gusta decorar y usar mil y una pegatinas? Esta decisión también puede influirte a la hora de elegir el formato de agenda a usar.Yo, en mi caso, recurro al sistema minimalista y práctico en el trabajo , y el decorado para mi vida personal . Personalmente, me atraen mucho más aquellas agendas que puedes decorar y tunear al gusto, pero requieren de un tiempo y a veces de un presupuesto que no siempre es posible (aunque hay maneras muy baratas de decorar, pero de eso hablaremos otro día) y una agenda bonita, atractiva, ayuda a motivarte también a usarla.

¿Con qué presupuesto cuentas?

Esto influye mucho a la hora de elegir agenda, al final. En el mercado puedes encontrar opciones para todos los bolsillos, desde las agendas que puedes encontrar en el supermercado o en el bazar, por menos de 5€, hasta planners con apartados para trabajar tus objetivos, o algún extra (pegatinas, separadores, etc) que supere los 30€. También existe la opción de agendas imprimibles, cuyos diseños puedes comprar a muchos diseñadores (etsy es un buen lugar para encontrar) por poco dinero, e imprimiéndolo luego en casa en el formato que prefieras (o incluso recurriendo a imprimibles gratuitos que comparten algunas empresas y/o blogs).

Muchas veces, la calidad y el diseño encarecen el producto final, y lo digo en cursiva porque, por supuesto, el trabajo del diseñador que hay detrás (muchas veces un emprendedor o autónomo) tiene que verse valorado. Al final, depende de tus posibilidades y de cuánto quieras gastarte en ello.

En resumen

A la hora de buscar una agenda, recuerda plantearte estos puntos:

Formato que quieres usar

Diseñada previamente o diseñarla a tu ritmo

Tipo de encuadernación

Secciones que necesitarás

Año académico o natural

Tamaño más adecuado

Minimalista o decorada

Presupuesto

¡Hay muchas opciones donde elegir, algunas más de moda que otras, pero al final, lo importante, es que te sientas cómoda y motivada para usarla día a día, y al final, sea una herramienta útil!



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