Sección: objetos decorativos | Autor: Redacción/facilisimo.com | Leído: 722 |Comentado: 0
Las velas son un complemento ideal para personalizar los rincones más íntimos de nuestros hogares. No tienes que limitarte a las que te ofrece el mercado. Tú mismo puedes hacer tus propias velas, a tu gusto y a tu medida, de forma rápida y sencilla.Te ofrecemos una serie de consejos para saber elegir una cera y una mecha y te ayudamos a la hora de encontrar el equipo idóneo; asimismo seguiremos unas pautas básicas para la prevención de accidentes y precauciones contra el fuego, que te serán útiles para fabricar en casa una variedad de velas moldeadas, enrolladas, bañadas y decoradas, sin ningún tipo de riesgo.
Hervidor de doble fondo: impedirá que la cera se caliente en exceso. Llena el fondo con agua y pon parafina en la parte superior; o usa una jarra metálica, cuenco o lata sobre un trípode o rejilla dentro de una cacerola.

Sirven para mejorar la eficacia y la presentación de las velas. Los más comunes son:
La mayoría de las velas precisa de una trenza cuadrada, clasificadas según el tamaño de la vela. Las de cera de abeja necesitan una mecha de trenzado redondo, dos veces mayor que el tamaño de las velas ordinarias.
Las votivas precisan de un alambre o corazón de papel sujeta a un fijador de la mecha. Es conveniente usar una mecha especial para las velas flotantes.
Las pequeñas cantidades de cera que se desprenden pueden ser guardadas y reutilizadas para fabricar otras velas. Después de acabada, es bueno dejar que la vela repose al menos 24 horas antes de su uso.

Es fundamental utilizar siempre la mecha adecuada: si es demasiado gruesa, la vela manchará y humeará; si es demasiado delgada, no quemará bien. Asegúrate de que la mecha esté recta y en el centro de la vela. Asimismo se debe cortar 1 ó 2 cm. para que queme sin humear. Es bueno usar una mecha sin almidonar con los moldes de goma para limitar el tamaño del orificio.
Puedes frotar el exterior del molde de goma con lavavajillas para desprender la vela.
Si la cera necesita más temperatura, usa una cacerola abierta, aunque este método de calentarla es menos seguro. Calienta la cera lentamente, vigilando la temperatura con el termómetro. Nunca dejes la cacerola sin vigilancia, ya que la cera puede arder si se calienta demasiado.
A temperaturas inferiores a los 100º C es poco probable que la cera arda. Si se calienta a una temperatura superior debe tratarse como una sustancia altamente inflamable, igual que el aceite de cocinar cuando está muy caliente.
Si la cera comienza a arder, apaga la fuente de calor y cubre la cacerola con un paño húmedo o con su tapa. Antes de levantarla o de mover la cacerola, déjala enfriar. Nunca intentes apagar el fuego con agua.
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