En decoración, se utiliza mucho como adorno navideño (para el árbol, guirnaldas o centros de mesa), colgantes decorativos, móviles infantiles, atrapasueños, detalles para regalos o decoración de paredes y puertas. Al ser una forma reconocible y simétrica, queda muy vistosa incluso con puntos sencillos.
En accesorios, funciona genial como:
aplique para gorros, bufandas, bolsos y mochilas; broches; llaveros; colgantes; pendientes; adornos para diademas o pasadores infantiles. También se usa mucho en scrapbooking textil y packaging artesanal.
En regalos y detalles handmade, es ideal para:
detalles de bautizo o comunión, regalos de Navidad, adornos para envolver regalos, marcasitios, souvenirs y pequeños obsequios personalizados. Es rápida de hacer y queda muy “especial”.
En proyectos infantiles, se emplea como:
juguete sensorial (si se rellena ligeramente), decoración de habitaciones infantiles, móviles para cuna o apliques en mantas y cojines.
En aprendizaje y técnica, la estrella es muy útil para:
practicar aumentos, puntos altos, puntos en relieve, cierres limpios y simetría en tejido circular. Es un ejercicio perfecto para mejorar tensión y regularidad del punto.
En proyectos sostenibles, sirve para:
aprovechar restos de lana, crear piezas modulares, hacer pequeños productos vendibles de bajo coste y añadir valor a proyectos más grandes combinando varias estrellas.
En resumen: es una pieza pequeña con un potencial enorme. Decorativa, funcional, didáctica y muy agradecida de tejer. Una de esas formas básicas que merece la pena dominar porque siempre acaba teniendo salida en algún proyecto.
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