Con una sola nos da para un marco, aunque cabría algo más no es necesario.
Desmontamos el marco para quitarle todas las protecciones.
Y lo montamos de nuevo evitando la profundidad, es decir, llevando el paspartú a primer plano pegado al cristal.
Con esta nueva disposición, es el momento de colocar nuestra mezcla de flores secas.
Como os decía antes, la aplicamos en su totalidad. Empezamos a esparcirla por el centro y desde ahí saldrá hacia los lados, de este modo se verán todos los trocitos perfectamente.
Una vez la hemos esparcido correctamente, tan solo nos queda cerrar de nuevo nuestro marco. Para ello no es necesario añadir nada más, la propia tapa del marco ejercerá presión sobre las hojas y de este modo no se moverán y quedarán perfectamente.
Es muy importante que la tapa trasera la apretéis bien para que quede todo bien sujeto.
Y listo!
Somos muy fans de este tipo de marcos ya que son súper versátiles y los podemos aplicar en espacios muy distintos.
Besacos a puñaos!