De Afro A Agrigento

Afro, Oreste Basaldella, llamado, pintor italiano (Udine, 1912-Zurich, 1976)

Influido por el cubismo, en sus cuadros abstractos mantiene una construcción rígida, suavizada por el dibujo y por el color de los tonos. Es autor del gran mural El jardín de la esperanza del palacio de la Unesco en París (1959).

Se le conoció en general con su nombre de pila, Afro.

Afro mostró por vez primera su obra cuando tenía dieciséis años, junto con las pinturas de sus hermanos artistas, Dino y Mirko. Dos años más tarde ganó una beca para estudiar arte en Roma.

Para 1933 estaba exponiendo en la Galería del Milione en Milán. En 1935 participó en la exposición de arte Cuatrienal de Roma, y mostró su obra varias veces en la Bienal de Venecia. Afro siguió la Escuela de Roma, creando murales y tomando parte en el movimiento neocubista.

Afro viajó a Nueva York en 1950 y comenzó una colaboración que duró veinte años con la Galería Catherine Viviano. El diferente clima cultural y la diversidad de la escena artística estadounidense del período le impresionaron, y su obra comenzó a reflejar nuevas influencias.

Dore Ashton escribió sobre Afro en 1955 en Art Digest: Como la mayor parte de los italianos, Afro saber cómo festejar. El lado extravagante, pletórico de su naturaleza emerge en sus recientes excitante pinturas – aquellas en las que se permite a sí mismo la mayor libertad y espontaneidad hasta la fecha. En estas, celebra las delicias de los sentidos.

Afro expuso en The New Decade: 22 European Painters and Sculptors, exposición itinerante en los EE. UU. Su obra se incluyó en la documenta 1 de Kassel, Alemania. A mediados de los años cincuenta, el arte de Afro se hizo conocido a nivel mundial, y fue celebrado en su país natal con el honor de Mejor Artista Italiano en la Bienal de Venecia de 1956.

Pasó el año siguiente enseñando en el Mills College de Oakland, California. Durante este tiempo de artista en residencia en la escuela hizo un mural para la sede de la Unesco en París. Se titulaba The Garden of Hope (El jardín de la esperanza) y se incluyó entre obras de Appel, Arp, Calder, Matta, Miró, Picasso y Tamayo en la Unesco. Emily Genauer escribió sobre este mural y sus esbozos preparatorios en el New York Herald Tribune: Pero uno ve desde los primeros esbozos cuán importante es realmente el dibujo para él. Con una línea tirante y medida a pesar de su aparente capricho, establece no sólo las formas y contornos de detalles de la composición, sino también su esquema rítmico conjunto y su cohesión.

Afro siguió mostrando su obra internacionalmente. Fue invitado a la segunda documenta, y expuso en el MIT y numerosos museos europeos. Obtuvo el primer premio en la Trienal Carnegie en Pittsburgh y el premio italiano en el Museo Guggenheim de Nueva York. El Guggenheim compró su pintura de 1957 Night Flight (Vuelo nocturno). En 1961, el curador del Guggenheim James Johnson Sweeney publicó una monografía sobre su obra, en la que escribió: Su color es sensual, cálido – nunca frío; fluido, no estructural; de borde libre, nunca con contornos agudos. La luz y el color, la sombra y la forma, logran un efecto de espacio sugerido a través de su orden y fluyen con las glorias de sus grandes predecesores: esta chispa festiva, esta celebración de luz y vida -de la vida a través de la luz.

En los años setenta, Afro comenzó a tener problemas de salud, y murió en 1976. Al año siguiente, se publicó una monografía de Cesare Brandi. En 1978 la Galería Nacional de Arte Moderno en Roma le rindió homenaje en forma de una gran retrospectiva. En 1992 se celebró una completa exposición en el Palacio Real de Milán. En noviembre de 1997 el Catalogue Raisonné de Afro se presentó en la Academia Estadounidense en Roma, y en 1998 en la Fundación Guggenheim de Venecia.

Afrodisias

Antigua ciudad de Turquía, que estaba ubicada en la región de Caria (Asia Menor), al S de la actual ciudad de Meandra, en la confluencia de los ríos Corsino y Timelas. La ciudad también fue conocida en la antigüedad con los nombres de Ninoe y Megalópolis. En época bizantina recibió la denominación de Stavrópolis. Sobre ella se levantó el templo turco de Gaira o Geira. Actualmente es una de las mayores atracciones turísticas del país.

Las excavaciones de la ciudad fueron iniciadas en 1903 por Gaudin, quien descubrió parte de las murallas y tres de sus puertas; las temas, dos propileos con cuatro columnas y un gimnasio con una fuente monumental. Tras ser abandonadas las excavaciones fueron reanudadas en 1961 por un equipo de la Universidad de Nueva York, dirigidas por Erin Kenan. Durante esta etapa fueron descubiertos el teatro, el odeón, la basílica, el mercado, una puerta monumental y un gran templo dedicado el culto del emperador.

Historia

El lugar sobre el que se levantó la ciudad estuvo ocupado desde la Edad del Bronce, III milenio a.C., aunque alcanzó su máximo esplendor durante el período romano, entre los s.s I y el III d.C. La ciudad recibió los favores de Julio César, quien la concedió una serie de privilegios entre los que se encontraba la autonomía de gobierno y la exención del pago de impuestos. Estos privilegios fueron confirmados por el emperador Augusto, personaje que llegó a afirmar que Afrodisias era “la única ciudad de toda Asia que yo considero mi propiedad”. Ambos césares concedieron al templo de Afrodita el derecho de asilo. La ciudad poco a poco se convirtió en una próspera metrópoli. La influencia del templo de Afrodita hizo que el cristianismo tardara en establecerse en la ciudad.

Las autoridades bizantinas, para acabar con cualquier vestigio pagano, cambiaron el nombre de la población por el de Stavrópolis (‘Ciudad de la Cruz’), y el templo fue transformado en iglesia. Ante la inestabilidad que vivía al región, el emperador Constancio IV, en el s. IV, mandó emplear las piedras de los edificios antiguos para que fuera reforzada la muralla. El emperador León I le concedió a finales del s. V el título de metrópolis de Caria, convirtiéndose en la sede de un obispado. La ciudad entró en un período de declive. Cuando fue conquistada por los selyuquíes en el s. X se encontraba en plena decadencia. Afrodisias fue atacada por Tamerlán en 1402, quien la dejó convertida en ruinas, siendo abandonada definitivamente.

Arte

Existen restos del recinto amurallado de la ciudad antigua. La muralla definitiva, cuya construcción fue iniciada en el 270 d.C., fue completada en el s. IV. Tenía un perímetro de 3 km con torreones situados cada 40 o 50 m y seis puertas que la comunicaban con el exterior.

El Museo de la ciudad aloja las piezas que los arqueólogos de la Universidad de Nueva York han sacado a la luz. En sus salas se exponen objetos que van desde la Edad del Bronce hasta la época de Bizancio. Destacan sus colecciónes de esculturas y numismática. Entre las numerosas esculturas sobresalen un retrato de Domiciano, una estatua de la emperatriz Livia y otro de Mitrídates VI Eupator.

En el centro de la ciudad se encontraba el templo de Afrodita, cuyo primer edificio fue consagrado al culto de la diosa en el s. VII a.C. Este fue sustituido en el s. III a.C. por otro de corte helenístico, que a su vez fue reemplazado por el templo definitivo en el s. I d.C., del cual tan solo se conserva un muro en el ábside de la basílica cristiana. El templo en el s. V d.C. fue transformado en basílica bizantina. Este santuario, que era una de las mejores muestras del arte griego antiguo, se convirtió desde su fundación en uno de los mas importantes centros de peregrinación del mundo romano.

El templo estaba precedido por una gran plaza porticada en la cual se hallaban las termas construidas en el s. I d.C. Fueron construidas en época del período de Adriano. Se han conservado en buen estado el caldarium, el tepidarium y el frigidarium. Además estaba dotada de piscina, una palestra y un pasillo con peristilo. Este pórtico erigido por orden del emperador Tiberio alojaba varias tiendas.

En el mismo patio se encontraba un edificio bizantino construido en tiempos de Justino II (565-578), en el cual se encontraban las esculturas Afrodita de Cnido y Afrodita de Cos, ambas obras de Praxíteles.

El estadio ha sido descubierto prácticamente intacto. Tenía una capacidad para 20.000 espectadores Tenía 50 m de largo y 31 de ancho. Las gradas, que estaban dispuestas en elipse tenían 22 filas.

El Palacio del Obispado de Caria fue edificado en el s. IV y fue usada hasta el s. XII, cuando la ciudad fue conquistada pro los selyúcidas.

El odeón fue levantado en el s. II d.C., aunque fue reconstruido en el s. IV por Flavio Ampelio, uno de los más ricos ciudadanos de Afrodisias. La belleza de este edificio le ha valido el apelativo de la “pequeña maravilla”. Tenía diez filas de gradas, una orquesta de mármol y una escena ricamente decorada. Tras la escena se levantaba un pórtico encolumnado de dos plantas, con columnas corintias al interior y jónicas en el exterior. Este pórtico se prolonga hacia al oeste uniendo el odeón con el ágora.

Tras el odeón había una plataforma circular sobre la que se encontraba un edificio octogonal, en el que se ha encontrado un sarcófago sobre un altar decorado con representaciones de Eros. probablemente se tratara de un heroon, dedicado al culto de algún héroe local

El Propileo era una entrada monumental. Estaba dispuesto en cuatro plantas sobre una base alta. En cada piso se distribuían columnas estriadas o lisas. Destaca el intercolumnado central que era más grande.

El Teatro estaba precedido por una plaza de época romana, la cual facilitaba el acceso al edificio. Esta plaza estaba rodeada de un pórtico y entre las galerías norte y sur se extendía una plataforma circular de 6 m de diámetro, que era empleada como basa para una fuente. El teatro estaba prácticamente intacto cuando fue sacado a la luz por los arqueólogos. Fue construido a finales del periodo helenístico, aunque fue restaurado numerosas veces a lo largo de la historia de la ciudad. Durante el período bizantino el teatro fue incorporado al sistema defensivo de la ciudad, siendo los agujeros de la fachada tapados entre el s. VI y VII con materiales procedentes de otros edificios de la ciudad, de esta forma el edificio quedó convertido en un bastión. La escena del teatro fue mandada construida en el 27 a.C. por un cierto G. Iulios Zolion. Junto a ella se han encontrado tres habitaciones que eran empleadas como vestuarios. El teatro esta adosado a una colina abrupta, denominada la acrópolis, donde han sido hallados los restos pertenecientes a la Edad del Bronce.

Junto al teatro se encontraba un complejo de edificios, construidos a finales del s. II, y que probablemente se tratasen de unos baños, ya que se han descubierto numerosas obras de canalizaciones y los restos de lo que parece ser una piscina.

La ciudad antigua fue la sede de una escuela de escultores que trabajaron en varias ciudades del Imperio desde época de Augusto hasta el s. V d.C. Entre estos escultores destacaron: Cossutius en Paros; Koblanos de Sorrento; Zenón de Attinas, Zenas de Zenos; y Aristeas, Flavio y Zenón en Roma. En ella también nació el filósofo Alejandro, comentarista de Aristóteles.

Afrodisio, escultor natural de Tralles, en Lidia (s. I)

Vivió, probablemente, en el primer s. de nuestra era. Plinio lo cita en la relación de artistas que esculpieron estatuas para adornar el palacio de los Césares, en el monte Palatino.

Agadir

Ciudad de Marruecos, capital de la provincia del mismo nombre tras la división administrativa llevada a cabo en el año 1981 que dividió la provincia en dos: Agadir y Taroudant.

La ciudad se asienta al Sur del país, entre la desembocadura del río Sus en el Atlántico y el cabo Ojhir, en una amplia llanura aluvial.

Patrimonio Artístico y Cultural

Excepto los restos de la kasbah, Agadir apenas cuenta con monumentos arquitectónicos, artísticos o históricos de relevancia. La kasbah, enclavada en la cima de una colina al lado del puerto, fue mandada construir por Mohammed el-Sheij en el año 1540 para albergar la sede de la ciudad y protegerla de los ataques portugueses. Después del terremoto, tan sólo han quedado en pie los paños exteriores del muro del recinto, parcialmente reconstruido, y la puerta de entrada a la ciudadela.

Aun así, la ciudad cuenta con espacios de interés, como es el caso del puerto, con una preciosa lonja donde cada tarde se lleva a cabo la subasta pública del pescado; y el zoológico, que es famoso por albergar la mayor colección de aves procedentes de todo el mundo en reconstrucciones muy conseguidas de sus ambientes naturales.

Por último, en el año 1992 se construyó el museo de Agadir, consagrado al arte y tradiciones populares del valle del Sus y de la región sahariana, que alberga una impresionante colección de trajes, joyas, alfombras, muebles, etc., reunida por el historiador de arte holandés Bert Flint, instalado en Marruecos desde el año 1957.

Agam, Yaacov, pintor y escultor israelí (Rishon LeZion, 1928 ?)

Comenzó sus estudios artísticos con el maestro Mordechai Ardon en la Escuela de Artes y Oficios de Bezalel, luego se trasladó a Zúrich y luego a la Academia de Arte Abstracto de París.

En 1950 hizo su primer experimento cinético, 3 años más tarde expuso por primera vez y en 1955 fue uno de los partícipes de la primera muestra internacional del arte en la galería Denise René en París.

En la Bienal de París de 1959 fue expuesta su obra, el mismo año en Amsterdam y con el título de El Movimiento en el Arte tuvo una destacada exposición. En 1963 ganó el primer premio en la Bienal de San Pablo, Brasil.

Su obra se destaca por la interactividad que existe entre artista y espectador ya que las obras de Agam suelen tener una pantalla y pequeñas perforaciones por las cuales la obra se ve de distintas maneras según el enfoque de quien mira su arte. Por otra parte, sus esculturas son generalmente de acero inoxidable y tienen grandes dimensiones.

La sorpresa que generó en el mundo del arte hizo que reparticiones públicas y asociaciones de bien le solicitaran su trabajo para sus instalaciones como el Centro de Congresos de Jerusalén y la escultura que se encuentra en la Juilliard School of Music de Nueva York.

Agamedes, arquitecto griego (Tebas, ¿?)

Nada se sabe de su nacimiento. Dicen los historiadores que fue hijo del rey de Orthomenes (Asia), Ergimo. Que dedicado a la arquitectura, labró el templo de Tebas y dirigió la construcción del palacio donde se guardaba el tesoro del rey de Ilistxri en la Beocia. Había hecho colocar en este edificio una piedra movible en sitio a propósito para poder penetrar en él, con el fin de robar el tesoro del rey, como efectivamente lo verificó uniéndose para efectuarlo con su hermano Trofonio. Los robos, que al principio pasaron inadvertidos porque eran en efecto de muy escasa consideración, acabaron por ser notados. La impunidad dio aliento a los saqueadores y poco a poco fueron robando mayores cantidades hasta que el tesorero, o encargado de la custodia de los caudales, encontró las notables mermas producidas en el tesoro y dio conocimiento al rey. Éste, en unión con el tesorero, sin darse por enterados a fin de estimular la confianza de los malhechores, pusieron lazos en los que cayó Agamedes. Éste, como es natural, dada la suavidad de costumbres de aquellos tiempos, fue condenado a muerte, y su hermano y cómplice Trofonio se vio forzado a decapitarlo por su propia mano para librarse de la sospecha de complicidad.

Agamedes y Trofonio destacaron como arquitectos, y diseñaron numerosos templos y palacios, alcanzando gran fama cuando construyeron el cuarto templo de Apolo en el oráculo de Delfos. Cuando terminaron, el oráculo dijo a los hermanos que hiciesen absolutamente todo lo que desearan durante seis días y, al séptimo, su mayor deseo les sería concedido. Así hicieron y fueron hallados muertos al séptimo día. El dicho aquellos a los que aman los dioses mueren jóvenes procede de esta historia.

Ambos hermanos construyeron también la casa de Anfitrión y Alcmena en Tebas y el templo de Poseidón Hippios en Mantinea, al que ningún mortal podía entrar. Épito, el hijo de Hipótoo, desafió esta prohibición y rasgó la tela que protegía la entrada, por lo que fue inmediatamente cegado, muriendo poco después. De este templo se decía que emergía una ola marina que inundaba la planicie de Mantinea.

Alternativamente, según Pausanias construyeron una cámara del tesoro (con una entrada secreta que sólo ellos conocían) para el rey Hireo de Hirea (Beocia), o según una versión minoritaria, para el rey Augías. Usando la entrada secreta, fueron robando paulatinamente la fortuna que contenía la cámara. Hireo sabía lo que pasaba pero no quién era el ladrón, por lo que preparó una trampa. Agamedes quedó atrapado en ella, y Trofonio le cortó la cabeza y se la llevó para que no lo torturaran ni supieran de quién era el cuerpo que había caído en el lazo. Trofonio huyó entonces a la cueva de Lebadea, y desapareció para siempre. Los que acudían al oráculo que Trofonio creó en su cueva debían ofrecer también un morueco al malogrado Agamedes y comer sólo de él durante unos días. Heródoto cuenta una historia casi idéntica, pero referente al tesoro del rey Rampsinitos de Egipto.

Otra versión cuenta que Agamedes logró salir ileso de la trampa de Hireo, y que huyó a un bosque de Lebadea donde un monumento marcaba su supuesta tumba, según Apolodoro.

Agasias (Efeso, I a. de J.C)

Hijo de Dositeo, su vida transcurre entre mediados del s. I a. C. y principios de nuestra era. A veces se le denomina Agasias I para distinguirlo de Agasias II, hijo de Menófilo, que trabajó en la primera mitad del s. I en Delos.

Se le atribuye la autoría del Gladiador borghese, estatua que se descubrió durante el mandato del Papa Pablo V. El Gladiador fue vendido a Napoleón en 1807 y actualmente se conserva en el Louvre.

Agasse, Jacques Laurent, pintor suizo (Ginebra, 1767-Londres, 1849)

De antepasados escoceses, estudió en París, siendo discípulo de J.L.David. Más tarde (1800) se estableció en Londres, donde estuvo exponiendo casi medio s. en la Royal Academy especializándose en retratos ecuestres.

Su pintura de animales ejerció gran influencia en los artistas ingleses. Su pincelada fina y los temas al aire libre le convirtieron en el pintor más llamativo del Romanticismo de Ginebra.

Obras suyas son: “Retrato de Lord Rivers a caballo”, “Lugar de recreo”, “Retrato de un caballo”

Agatarco de Samos, pintor griego (s. V a.J.C.)

Vivió en Atenas, escribió un tratado de escenografía y desempeñó un papel fundamental en la creación del dibujo en perspectiva.

Por los años 468-458 causan sensación en Atenas los decorados de una tragedia estrenada por Esquilo, cuyo autor era Agatarco de Samos. La representación en una tela de espacio y ambientes tridimensionales fue una efemérides tan llamativa, que avivó una larga polémica sobre artificios destinados a crear profundidad, en la que participaron incluso geómetras y filósofos, como Demócrito y Anaxágoras. Los diversos comentarios y, sobre todo, la teoría de Agatarco sobre la perspectiva fascinaron a los entendidos y como además de teórico Agatarco era buen pintor, mejoró considerablemente el género que llamamos paisaje, que tanto éxito obtuvo en época posterior. La relación con el espacio, la proximidad o lejanía de las figuras representadas en el cuadro se conciben en función de elementos y efectos interpuestos, así como el tamaño es determinado en función de la distancia. Esta es en síntesis la lección dada por Agatarco, cuyo carácter revolucionario demuestra esta curiosa anécdota: Convencido e interesado Mikón en los descubrimientos de Agatarco, se dejó influir por ellos en su Batalla de Maratón y representó a los persas en primer plano, y por tanto, a mayor tamaño que los griegos que venían tras ellos desde el fondo. Cuando el público acudió a contemplar el cuadro, la sorpresa e indignación fueron tales que hubo demandas contra el pintor por haber empequeñecido a los vencedores. Una de esas reacciones de incomprensión e ignorancia enmascarada tras ideales patrióticos exacerbados.

Ageladas, escultor griego (hacia 515 hacia 460)

Perteneciente a la escuela de Argos, se supone que fue maestro de Mirón, Policleto y Fidias.

Fue un célebre escultor argivo, que floreció en la última parte del s. VI a. C. y en la primera parte del s. V a. C. Era especialmente famoso por sus estatuas de vencedores de los juegos olímpicos (de 520, 516, 508 a. C. ), y por una estatua de Zeus en Mesene, copiada en las monedas de esa ciudad. Según Plinio el Viejo, Agéladas fue maestro de Ageladas de Mirón y Policleto. Otros escritores también lo consideran maestro de Fidias. Estas tradiciones son el testimonio de su amplia fama, aunque históricamente son dudosas. En 1972 se descubrieron los llamados bronces de Riace en los restos de un naufragio, cerca de la costa de Calabria (Italia). Son dos estatuas de bronce que probablemente representan a Tideo y Anfiarao, dos de los siete contra Tebas que estaban representados en un grupo escultórico del ágora de Argos y que fue obra colectiva de escultores de Atenas y de Argos. Algunos especialistas atribuyen la estatua de Tideo a Agéladas de Argos. Aparte de esta escultura de bronce, cuya autoría no es segura, ninguna otra de las obras de Agéladas ha sobrevivido, aunque hay una inscripción que contiene el nombre de su hijo Argeiadas.

Agell, Cinta Flores, pintora española (Barcelona, 1954-?)

Inicia su formación artística a los 19 años en la Academia Tàrrega de Barcelona donde se prepara para Bellas Artes. Estudia durante cuatro años con la pintora Carmen Muset. Ingresa en la agrupación de acuarelistas de Cataluña y tiene como maestros a los pintores Vicenç Ballestar y J. Martín Antón. Cursa “Procedimientos pictóricos” en la “escola d’arts i oficis” de Barcelona.

Está asociada a la Asociación Artística “Assart”, “Artistas de Sarriá”, al Grup de Pintors “Art i Color”, a la Associazone Galleria Centro Storico de Firenze, a la Association Arts et Chevalets de Provence y es Académica Correspondiente de la Accademia Internazionale “Greci Marino” de Italia.

Dibuja para Editorial gráfica, realizando ilustraciones para colección de postales.

Utiliza las técnicas del óleo sobre tela, acuarela y acrílico.

Recibió algunos premios, entre ellos cabe destacar: “Diploma de mérito” en el 1º Salón Invierno Assart – Villarroel Art – Barcelona – Diciembre 1998, “Premio de Honor” en el 2º Salón de Invierno de la Galeria Esart de Barcelona. Diciembre 1999, “Diploma de Mérito” del VI Trofeo Remo Brindisi (Ferrara) ITALIA. Octubre 2000, Diploma y Trofeo del 25º Aniversario Grupo batik art – Barcelona.-Septiembre 2000, Placa y diploma de la “Assoziacione cultural l’occhio in arte” – Roma (Italia)-Mayo 2001, “Prix du meilleur artiste acea’s” en el XXIX Salon internacional du val d’or (Francia) – Septbre.2001, “Diploma de Honor” en el III Salón de Invierno 2002 de la Asociación Artística Assart – Barcelona, “Diploma” en el Concurso de Pintura de Mieres (Girona) 2002, “Prix du public” en el 25 Salon artistique florentais – Saint Florent Sur Cher (Francia)-2002, ” 2º Premio ” en el IV Salón Invierno Assart 2003 – Galería Esart – Barcelona 2003, 5º Premio” en el V Salón Invierno – Galería Esart – Barcelona 2004, Honor certificate del Museum of Americas de Miami (USA)2004, Obra seleccionada para el 48 salon Int. Arts plastiques de la ville de Beziers – 2004, Medalla y Diploma de la Galleria Centro Storico – Florencia (Italia) – Mayo 2004, Primer premio en el VI Salón de Invierno de la Galería Esart – 3ª Edición – Barcelona 2005, Diploma de L’ Escola d’ arts i oficis -Conferencias sobre Arte vivo – 2005, Diploma de L’ Escola d’ arts i oficis- Seminario Arte y estética – 2005, Mención de honor – 9º Concurso Pintura rápida “Festes de Gràcia” – Barcelona 2005, Mención especial arte – xpresion – Universidad de Buenos Aires (Argentina) – 2005, Diploma de Kobe 2005 – Japón – 2005, Mención especial – Liteco internacional – Argentina – 2005, Diploma – Galería Art and Artists – Miami Beach (USA) 2005, Diploma – Área de Artes Plásticas – Facultad Ciencias Económicas – Centro “Ernesto Sábato” de la Universidad de Buenos Aires (Argentina) 2005, Mención especial “Crezca” – Revista de Literatura y Artes Visuales – Buenos Aires (Argentina) 05, Silver prize (Medalla plata) in Art Exhibition – Web Art Museum – JAPÓN 2005.

Agen

Ciudad del Suroeste de Francia, capital del departamento de Lot y Garona (o Lot-et-Garonnne), en la región de Aquitania, situada en la margen derecha del Garona. Agen descansa al NO de Toulouse, a los pies de la colina Ermitage, cuya cima se eleva hasta los 162 m de altura sobre el nivel del mar.

Historia

Agen es una ciudad bimilenaria ya que las primeras menciones halladas referentes a este enclave se remontan a Julio César, quien la denominó Aginnum. Diversos trabajos y exploraciones arqueológicas han dado luz a la importancia de esta ciudad, situada en el cruce de caminos entre Burdeos y Toulouse y, por extensión, entre el Mediterráneo y el Atlántico.

Durante la Edad Media, por su parte, estuvo controlada por su localización fronteriza respecto a las posesiones francesas y británicas, hecho por el cual estuvo bajo el control de diversas manos, hecho aún perceptible en su arquitectura.

Entre finales del XVII y principios del XVIII comenzó a despuntar como centro industrial, una condición que vino respaldada por un importante crecimiento económico. Dicho crecimiento se hizo patente gracias a la construcción del paseo de Gravier y de diversas mansiones. Su emplazamiento respecto al eje fluvial del Garona también le ha beneficiado históricamente, sobre todo a partir de la creación del Canal Lateral, obra apoyada en un puente de 23 arcos y 4 esclusas.

Hoy día, finalmente, es un verdadero polo en el cual convergen numerosos servicios, una situación arropada por su prosperidad económica, centrada en el desarrollo de la agricultura y el comercio.

Arte

Entre sus monumentos destaca el Museo de Bellas Artes (Musée des Beaux-Arts), con importantes muestras de la arqueología galo-romana, esculturas de mármol del s. I a.C., mosaicos, ánforas, capiteles románicos y góticos, un tapiz de Bruselas del s. XVI, pinturas de los s.s XVII y XIX, y arte impresionista y contemporáneo.

Otro hito monumental en Agen es la Catedral de Saint-Caprais, construida en el sector septentrional de la ciudad entre los s.s XII y XIII. El crucero y los ábsides son románicos y la nave gótica. Muy próximo a ella se encuentra el colegio de St-Caprais, donde se localiza la Sala Capitular de la catedral, fechada en el s. XII.

Agesandro, escultor griego (Isla de Rodas, s. I d. de J.C)

Escultor de Rodas, autor del hermoso grupo de Laoconte: se tienen tan pocas noticias de Agesandro, que ni aun se sabe con seguridad en qué tiempo vivió: unos creen que floreció en la época de Pericles o en la de Alejandro Magno: otros suponen que es más moderno y que vivió en el s. I de la era cristiana. Posterior a esta época no puede ser, porque Plinio el Viejo cita y describe el Laoconte. Esta obra maestra, en cuya ejecución tomaron parte otros dos escultores, Polidoro y Atenodoro, probablemente hijos de Agesandro, fue encontrada en las ruinas de los baños de Tito en Roma en el año 1506 por Félix de Fredis.

Agincourt, Juan Bautista Veroux de, arqueólogo francés (Beavais, 1730-1814)

Viajó por Inglaterra, Holanda y Alemania, y posteriormente por Italia, visitando Nápoles, Pompeya, Herculano, el Vesubio, el monte Casino, y volvió a Roma para poner en ejecución el proyecto que tenía desde hacia mucho tiempo, el de su gran obra de la Historia del arte de los monumentos, desde su decadencia en el s. IV hasta su renacimiento en el XVI.

Agio de Soldanis, Pedro Francisco , arqueólogo italiano (Isla de Gozzo ?-1760)

Existe de él una grámatica maltesa con el título de la Lengua púnica usada al presente por los malteses, y un discurso apologético contra la disertación histórica y crítica sobre el naufragio de San Pablo en el mar Adriático.

Agira

Población de Italia, situada en el Noreste de la Isla de Sicilia, perteneciente a la provincia de Catania. Se encuentra próxima al monte Etna y al río Salsa, a unos 454 m sobre el nivel del mar.

Historia

El origen de Agira es remoto. Gracias a algunos repertorios prehistóricos se ha podido documentar que fue poblada originariamente hace unos 30.000 años, cuando la isla de Sicilia estaba todavía unida a la península itálica. Su población primitiva era de origen afro-asiático y nómada, y fue evolucionando en la elaboración de armas de defensa, en la agricultura y en la pesca, perdiendo gradualmente su carácter nómada para convertirse en un pueblo sedentario.

En la zona que hoy ocupa Agira existen restos arqueológicos pertenecientes a la etapa Paleolítica, neolítica y de la Edad del Bronce. Durante la antigüedad la ciudad era conocida con el nombre de Agyrium, y su fundación se atribuye a los sículos, muchos s.s antes de nuestra era. Según palabras de Cicerón, era la ciudad más culta de Sicilia.

Se cree que en el s. I a.C. llegó a Agira el taumaturgo siriaco Felipe, representante de la iglesia de Jesuscrito, invitado por el pontífice con la función de evangelizar a la población. Gracias a la obra de este santo muchas de las estructuras griegas fueron reutilizadas con funciones cristianas. Algunas partes del Castillo se utilizaron en la construcción de la iglesia de san Pedro, y el templo de Gerione fue reutilizado para edificar la iglesia anexa al monasterio de san Felipe. En el 535 toda Sicilia pasó a formar parte del Imperio romano de oriente. Poco a poco la ciudad se fue convirtiendo en un gran centro de atracción para el mundo católico gracias al monasterio de San Felipe; este fue el motivo por el que la ciudad fue conocida con el nombre de San Felipe de Argiró hasta el año 1862.

Arte

A pesar de su escaso número de habitantes, Agira cuenta con un rico patrimonio artístico, en el que destacan:

La Abadía, también conocida como la Iglesia de san Felipe o Santa María Latina; situada en la vía Victor Emanuele, fue levantada sobre un templo anterior del s. X. Realizó una importante función en Sicilia, ya que era un lugar de formación religiosa. Ruggero I, en el s. XII, lo reconvirtió en monasterio benedictino. El primer proyecto para hacer la iglesia se debe al arquitecto Cadorna, aunque fue derrumbado en 1911 debido a una tormenta. La actual fachada es obra del arquitecto G. Greco, realizada entre 1916 y 1928; el gran nicho central con el grupo de san Felipe venciendo al demonio domina ésta. En el medallón, sobre la puerta central, se encuentra una imagen de santa María Latina, y sobre las otras dos puertas están representados san Felipe diácono y san Eusebio. El interior está dividido por tres naves, separadas por columnas revestidas de mármol rojo. La nave central está cubierta por una bóveda; en una de sus naves laterales se pueden observar tres tablas de un políctico del s. XV donde está representada la Virgen con el Niño, san Benedicto y san Calogero. En la misma nave una escalera conduce a la cueva, donde está el sepulcro de san Felipe; en el período árabe, debido al temor que existía a perder la reliquia del santo, esta cueva fue sellada hasta el s. XIV. Atravesando la nave está situado el coro, realizado en madera de nogal, tallado en el s. XIX. De la primitiva iglesia sólo se conserva el arca de plata que contiene las reliquias de san Felipe y la estatua del santo, también en plata.

Iglesia de san Salvador, situada en la plaza de Roma. Es una de las más antiguas de Agira. La construcción primitiva pertenece al s. XII, aunque su fachada se terminó en el XVII, en estilo tardorenacentista, aunque también con elementos barrocos. En el campanario se pueden observar restos de las diferentes etapas en que se construyó la iglesia, desde elementos normandos en la parte baja del mismo hasta algunos del s. XVII, en la parte más alta. El interior conserva el esquema original del s. XII, es decir, basílica con planta cuadrada, dividida en tres naves separadas por columnas, cuyos capiteles son muy diferentes entre sí. Dentro del Tesoro de la iglesia hay que hacer mención a una mitra ricamente decorada del s. XIV y un báculo pastoral del s. XIV, de Luca Casali.

La Iglesia de san Antonio de Padua, situada en la plaza de Garibaldi. Realizada en 1505, sufrió una reforma en 1567; fue entonces cuando tomó su actual advocación a san Antonio. La fachada es de la segunda mitad del s. XVII, y el interior actual pertenece también a esta época, así como el alzado de la cúpula, que fue completada en 1854 por el arquitecto di Stefano, que siguió el diseño original. Debido al incendio de 1869, el coro se perdió, quedando sólo algunas piezas sueltas, que actualmente se conservan en la sacristía.

La Iglesia de santa María la Mayor, posee restos arquitectónicos de la época normanda. Fue mencionada ya en un documento del s. XII. Su planta esta dividida en dos naves, que se articulan a través de cuatro arcos que, al igual que sus capiteles, son románicos. Su cubierta es de madera.

La Iglesia de santa Margarita se levanta sobre un solar que antes ocupaba una iglesia bizantina dedicada a santa Sofía. La construcción de la iglesia se remonta al 1215; en el s. XIX fue ampliada y rehecha para convertirla en la iglesia más grande de la diócesis de Nicosia, siguiendo un proyecto neoclásico. Después del terremoto de 1693, el techo de madera, que estaba decorado con casetones, fue sustituido por una bóveda. El Campanario se construyó en 1704. La cúpula que actualmente se puede ver fue diseñada por Stefano Ittar en 1779. El estuco y los frescos del s. XIX que decoraban la iglesia están perdidos en casi su totalidad.

La Iglesia de San Pedro, realizada en 1584, fue reconstruida en el s. XX. El ábside actual data de 1910. En su interior guarda un políctico del s. XV.

Iglesia de San Antonio Abad, la construcción primitiva data del s. XIV, aunque ha sufrido muchas remodelaciones que no han mantenido esta estructura. La fachada actual es de principios del s. XX. En el interior el techo está cubierto de casetones decorados con rosetas. En esta iglesia se guarda la pintura de un crucifijo del s. XV, una de las obras de arte más importantes de la ciudad. También es importante la pintura del arcángel san Gabriel, realizada por un artista anónimo siciliano en el s. XV.

Iglesia de San Agustín, construida en 1512, sobre las ruinas del antiguo centro griego. Ha sufrido reformas en diferentes etapas, y su función también ha variado a lo largo del tiempo: fue centro de la municipalidad, cárcel y escuela.

Iglesia de Santa María de los Ángeles, realizada en 1561 a las faldas de la colina frente a la ciudad. La fachada es del s. XVIII. En un principio tenía tres naves, aunque posteriormente fueron unidas, reduciéndose sólo una.

Aparte de todos estos edificios, son muy interesantes los restos del castillo, situados sobre la cima del monte Teja, que fue habitado sucesivamente por los príncipes y tiranos sículos. En el período grecorromano y bizantino, el castillo sólo mantuvo la función de representar a la autoridad de la ciudad. En la etapa árabe volvió a tener su función original de fortaleza y construcción de interés estratégico. La defensa de la ciudad se hacía por medio de tres murallas: la primera giraba en torno al monte, inmediata a la parte más baja del castillo; la segunda rodeaba una zona más baja del monte; y la tercera era muy irregular porque seguía la dirección de la roca. En 1354 el castillo hospedó a Ludovico de Aragón, y en los s.s XVI y XVII mantuvo su función militar, hasta el inicio de su decadencia, en el s. XVIII.

Por otro lado, la fortaleza de san Pedro, que comprende toda la zona de Agira entre la vía Diodorea y la vía Raddussa, se caracteriza por tener un particular tejido urbanístico, formado por cientos de callejones que dan acceso a las viviendas, con escaleras, curvas en recodo y otros peculiares accesos. Algunos estudiosos sostienen que esta zona era un barrio árabe aunque con alguna intervención urbanística contemporánea, ya que esta descentrado. Por último, debe destacarse la biblioteca municipal, situada en la vía Diodorea, fundada en el año 1830, que cuenta con una valiosa colección de incunables y manuscritos.

Aglaofonte, el Joven, pintor griego (sengunda mitad del s. V a. de J.C.)

Hijo de Aristofonte y nieto de la Aglaofonte el Viejo. Pintó en Atenas , un marco con las personificaciones de la olímpica y Pitio incoronanti Alcibíades , vencedor en la 418 – 416 antes de Cristo , Alcibiades y el otro que está sentado en el regazo de Nemea , una personificación de la juegos de Nemea.

Aglaofonte, el Viejo pintor griego (Isla de Thasos, hacia 420 a de J.C.)

Aglaofonte fue el maestro de Polignoto y de Aristófone (que era su hijo), cuya reputación igualó a la de su maestro. Marcus Fabius Quintiliano lo menciona entre los primeros pintores cuyas obras merecen ser vistos no sólo por el mérito de la antigüedad.

Agnelli, Federico, grabador italiano (Milán, 1604-?)

Se dedicaba principalmente a los retratos, aunque ocasionalmente grababa temas emblemáticos y arquitectónicos. Grabó con el arquitecto Carlo Butio un conjunto de placas que representaban la Catedral de Milán.

Fue el fundador de la tipografía milanesa, que se llamaba así por su apellido y sus descendientes mantuvieron esta tienda en Santa Margherita durante casi tres siglos.[2]

Se considera que se dedicó primero al retrato, ejecutó, entre otras cosas, retratos grabados de los emperadores Fernando II y Fernando III y del Papa Inocencio XI. Luego su compañía se dedicó a las vistas de Milán y sobre todo de la catedral, y la reproducción de monumentos y aspectos de la ciudad fue el cuidado constante de la compañía. Pero también se ocupó de Roma.

Federico era también grabador, cuyo trabajo no siempre se diferenciaba fácilmente del de sus parientes; y a menudo los grabados estaban simplemente firmados “Agnelli” o “Agnellus”. La actividad de grabado prevaleció en realidad sobre la estrictamente editorial: aquí hay que mencionar la impresión de La Cuaresma del P. P. Segneri y Los sermones del P. Pasquale Carafa. Para la realización de las obras religiosas contaba con la protección de la autoridad eclesiástica, y el 11 de mayo de 1694 el hermano Inocencio, prior de la Certosa de Pavía y ministro general de los cartujos, lo declaró, junto con su mujer y sus hijos, merecedor de la Orden.

Ágora

Del griego ἀγορά, asamblea, de ἀγείρω, reunir) es un término por el que se designaba en la Antigua Grecia a la plaza de las ciudades-estado griegas (polis).

Era un espacio abierto, centro del comercio (mercado), de la cultura y la política de la vida social de los griegos. Estaba normalmente rodeada por los edificios privados y públicos más importantes, como las stoas (pórticos columnados), pritaneos (oficinas administrativas), Bouleterión (edificio para las reuniones de la boulé) y balaneia (baños).

Los precedentes históricos se remontan hasta las épocas de las plazas de la Creta minoica, en donde se han localizado las primeras agorás.

Más tarde, resurge tras la caída de la civilización micénica y ya desde el siglo VIII a. C., llegando a ser una característica esencial de toda polis, animadas por una gran actividad comercial. A partir de ese momento, el agorá (situada en la ciudad baja), sustituirá en importancia a la institución del palacio fortaleza (situado en la acrópolis) y será el centro político urbano.

Las agorás arcaicas están estrechamente relacionadas con los santuarios religiosos y las actividades de entretenimiento, como fiestas, juegos y teatro.

Con el paso del tiempo el agorá llegó a ser el inicio de las polis, tanto desde el punto de vista económico y comercial (como sede del mercado), desde el punto de vista religioso[religión de la Antigua Grecia] al encontrarse allí los lugares de culto del fundador de la ciudad o de la deidad protectora o desde el punto de vista político al ser lugar de reunión de los ciudadanos para discutir sobre los problemas de la comunidad. De esta manera y a su alrededor fueron surgiendo los edificios públicos necesarios para albergar todas las actividades.

El agorá fue una auténtica invención urbanística, que no tiene precedentes ni en los centros del Próximo Oriente ni en la civilización micénica en donde todo dependía de los reyes, por lo que no había necesidad de lugares de reunión.

Esta innovación se introdujo gracias a las grandes modificaciones urbanísticas iniciadas en la época de Pericles, alrededor del siglo V a. C., que con el tiempo, durante el período helenístico amplió a tres tipos principales de agorá: la mercantil, en las ciudades marítimas, en estrecha conexión con los puertos, donde el agorá se situaba cerca de las puertas de la ciudad y la política o religiosa, que la situaba en el centro de la ciudad.

La más famosa es el Ágora de Atenas.

El Foro romano es el equivalente al agorá.

Ágora de Atenas

Era el centro de la actividad comercial, social y política de la antigua ciudad de Atenas. Un amplio espacio abierto, flanqueado por una acumulación de edificios públicos. Con el tiempo, fue adquiriendo una mezcla de funciones:

Centro de gobierno: Era, entre otros, el lugar donde los atenienses se reunían para discutir sus leyes y decidir el futuro político de su ciudad, el cual solía depositarse en manos de aquellos que mejor dominasen la oratoria, el arte de convencer. La filosofía de Sócrates, o, con más exactitud, los inmortales diálogos platónicos (y la Academia de Platón, cuyas puertas estuvieron abiertas durante más de ocho siglos) le dieron a nuestra forma de pensar, unas bases imperecederas, nacidas en el seno de un grupo de amigos de la sofía (sabiduría) que se oponía a aquella democracia, del ágora, que dejaba el futuro de la ciudad en manos de sofisticados oradores y demagogos. Hasta las reformas de Clístenes era el lugar de concentración de la Ekklesía (Asamblea). El ágora ateniense se convirtió en una zona residencial durante las ocupaciones romana y bizantina. Lo cual se vio indiscutiblemente en las nuevas formas implantadas en cuanto al arte de discutir.

Recinto sagrado: El Ágora era un lugar sagrado, como testimonian numerosos santuarios. Allí se encontraban templos dedicados a los dioses olímpicos, a Hefestos, a Zeus y a Apolo. También estaban los tribunales donde se celebraban juicios y donde condenó, entre otros, a Sócrates a pena de muerte por, según sus acusadores, corromper a los jóvenes e introducir dioses nuevos.

Mercado: Su vitalidad era aumentada por la Vía de las Panateneas o Panatenaica (nombre antiguo), la carretera principal para acceder a Atenas, (después de trasponer la Puerta de Dípylon), y que en ocasiones fue el escenario principal de la procesión que la cruzaba durante las fiestas de las Panateneas.

Situada originalmente al noreste de la Acrópolis, el Ágora fue desplazada al pie de la colina de Kolonos Agoraios bajo el arcontado de Solón. Se debió vaciar el emplazamiento de las tumbas y de las casas que allí había. Se encontraba en el punto más bajo del asty y formaba el cruce de ejes de comunicación de la ciudad de Atenas. El Altar de los Doce Dioses era el punto a partir del que se calculaban casi todas las distancias.

Las primeras excavaciones fueron ejecutadas entre 1859-1912. Sacaron a la luz el Pórtico de los Gigantes y una parte del lado oeste del Ágora, donde el Instituto arqueológico alemán había excavado en 1896-1897.

En 1890-1891, en la parte norte del Ágora fue abierta una profunda zanja para el paso de la vía férrea (tren expreso regional) Atenas-El Pireo. Se hallaron muchos vestigios y edificios antiguos que fueron destruidos y fragmentos de esculturas, guardadas en el Museo Arqueológico Nacional.

Las excavaciones sistemáticas de la Escuela americana de estudios clásicos comenzaron en 1931 y concluyeron en 1940. Se reanudaron después de la Segunda Guerra Mundial, de 1946 a 1960. Para excavar el sitio entero hubo que demoler más de 360 casas modernas. De 1953-1956, gracias a la financiación de John D. Rockefeller, la Stoa de Átalo fue reconstruida para utilizarla como museo, depósito, laboratorio y oficina de excavaciones del sitio del Ágora.

Reorganizado el sitio, fue confiado a la Sociedad Arqueológica Griega.

Orígenes

En el Neolítico, los aledaños del Ágora ya estaban poblados. En esta área existió un extenso cementerio micénico. A juzgar por las fosas domésticas halladas hubo asentamientos durante el Periodo geométrico, y siguió utilizándose como lugar de enterramiento. Fue ocupada, por viviendas aisladas y necrópolis, sobre todo durante los siglos VIII y VII a. C. Los atenienses comenzaron a utilizar esta zona para uso comunitario hacia el año 600 a. C. Los primeros edificios públicos, los de la parte oriental, datan de comienzos del siglo VI a. C.

El Ágora: época arcaica

Estaba situada al noreste de la Acrópolis. Se tiene muy poca información sobre los edificios, y menos aún sobre su función. De manera general, el ágora era un espacio abierto a todos los habitantes. Es citada en la Ilíada y la Odisea. La construcción de la nueva ágora duró mucho tiempo, los edificios más antiguos datan del siglo VI a. C.. El Ágora encontró su sitio en el centro de la ciudad, con numerosas funciones. Estaba rodeada de los grandes ejes de comunicación, hacia El Pireo (uno de los puertos de Atenas), la Puerta Sagrada y la Puerta de Dípylon y la Vía de las Panateneas hacia la Acrópolis.

A principios del siglo VI a. C., esta zona se convirtió por obra de Solón en la sede del Ágora, reemplazando a la antigua agorá de Teseo, situada en la vertiente noroccidental de la Acrópolis.

Las primeras estructuras político-religiosas surgieron en el transcurso del siglo VI a. C., sobre todo a lo largo del lado oeste. Sucesivamente, los lados restantes se enriquecieron también con edificios públicos, fuentes y pórticos.

Ágora clásica

Durante la invasión persa de 480-479 a. C., el Ágora sufrió el mismo destino que la Acrópolis. Fueron destruidas las casas, y los monumentos de la época arcaica sufrieron graves daños:

El santuario de Apolo Patroos y el Altar de los Doce Dioses fueron abandonados. Tras la victoria de los atenienses sobre los persas en Maratón, aquellos ocuparon al día siguiente 555 el Ágora y encargaron a Critios y a Nesiotes la ejecución del grupo escultórico de los Tiranicidas, símbolo de la libertad de Atenas. Fue erigido en el lugar que ocupaba el de Antenor, robado por los persas.

Quizá antes, y a partir del fin de la Guerras Médicas, la reconstrucción a gran escala, con la adición de nuevas obras monumentales, se efectuó, especialmente a partir de la época de Cimón (479-461 a. C.; sobre todo con la construcción de stoas grandiosas de múltiples usos, situadas en el perímetro del Ágora, y también con la erección el templo llamado Hefestión.

Los primeros edificios civiles fueron la tholos (465 a. C.) y la Stoa Pecile.

Entrando al Ágora por la Vía Panatenaica, el primer edificio que se encontraba era la Stoa Basileos, uno de los más antiguos de la polis. Inmediatamente después se alzaba otro pórtico, la Stoa de Zeus, frente al cual se erigía una gran estatua de Zeus Eleuterios. Siguiendo hacia el sur, estaba el pequeño templo jónico, tetrástilo, dedicado a Apolo Patroos, construido encima de un templo en ábside de mediados del siglo VI a. C.

La invasión persa destruyó el Bouleterion y el Metroon, pero sólo el primero fue reconstruido y siguió funcionando hasta finales del siglo V a. C.. Época en que fue transformado en archivo y se construyó una nueva sede para las reuniones del Consejo de los Quinientos a sus espaldas, en forma de cávea teatral. La madre de los Dioses fue puesta bajo la protección de estos edificios estrechamente relacionados entre sí, y su estatua se colocó dentro del archivo. Todo el complejo arquitectónico, del que se conservan los restos, fue reestructurado, tal vez en concomitancia con los grandes trabajos de remodelación de los lados oriental y meridional del Ágora, y tomó el nombre de Metroon. Frente a este, se fundó, poco después de mediados del siglo IV a. C., el Monumento a los Héroes Epónimos, que anteriormente estaba situado más al sur. El monumento fue ampliado varias veces, según se iba incrementando el número de tribus atenienses, que tuvo lugar, ya en el periodo helenístico, bajo Demetrio Poliorcetes, Ptolomeo III, Átalo I y, finalmente, en época imperial romana, con Adriano.

Junto con el cercano Estrategeion —la sede de los estrategos atenienses— el Tholos cierra el lado occidental del Ágora y la serie de edificios públicos de ese lado de la plaza.

Ágora helenística

En época helenística la construccción de las grandes terrazas de las stoáis (pórticos), que se hallaban a los lados de la plaza, permitió a los espectadores tener asegurada una posición cómoda, desde la cual asistir a los distintos espectáculos relativos a la gran fiesta de Atenas: las Panateneas.

El Ágora no perdió del todo su función lúdica, ni siquiera cuando la ciudad fue dotada de edificios permanentes para espectáculos.

Ágora de la época romana

Como centro de espectáculos, en el sector meridional de la plaza se construyó en época augústea el Odeón de Agripa. Erigido por Marco Vipsanio Agripa, el yerno de Augusto, entre el 21 a. C. y el 12 a. C..

Agorácrito, escultor griego (Isla de Paros, s. V d. de J.C.)

Está considerado como uno de los más dotados discípulos de Fidias, a quien habría ayudado en la ejecución del programa artístico del Partenón. Su estilo llegó a ser tan cercano al de su maestro, que sus obras se hicieron indistinguibles. De acuerdo con Plinio, compitió con Alcámenes en la creación de una estatua de Afrodita. Siendo rechazada su imagen por los atenienses, que favorecieron a su conciudadano Alcámenes, la rebautizó como Némesis, divinidad de la venganza justa, y la vendió al templo ático de Ramnunte, erigido, según Herodoto, para conmemorar una victoria frente a los persas. Pausanias le atribuye asimismo dos estatuas de bronce de Atenea y Zeus-Hades en el templo de Atenea Itonia. En el Museo del Prado se conserva una copia de procedencia desconocida de su Némesis, la cual, de acuerdo con Antígono de Cáristo, llevaba una placa con la inscripción Agorácrito de Paros [me] hizo. La diosa está ataviada a la lujosa moda de la Atenas clásica. Le faltan la cabeza -adornada en el original, según Pausanias, con una diadema de ciervos y victorias- y parte de los brazos que portaban, de acuerdo con el mismo autor, una copa con representaciones de etíopes y una rama de manzano del jardín de las Hespérides, símbolos de su poder sobre la tierra, del extremo oriente hasta el extremo occidente.

Agostino di Duccio, escultor italiano (1418 1481)

Formado en Florencia, fue notable por la originalidad, delicadeza y frescor de sus figuras y composiciones, en las que domina la línea por encima del volumen. Decoró el templo Malatestiano en Rímini (1447 54) y realizó la capilla de San Bernardino en Perugia (1473 75).

Nació en Florencia, y se formó con Donatello y Michelozzo durante las obras del púlpito de Prato. De Donatello aprendió la técnica de los relieves en stiacciato, utilizándola profusamente para buscar efectos de pura decoración superficial.

En 1441, tras una acusación de robo, abandonó su ciudad natal, refugiándose en Módena. En esa ciudad realizó el altar de San Geminiano para la catedral, donde es visible la influencia de Michelozzo.

En 1446 estuvo en Venecia, donde estudió la escultura tardo gótica, presente en numerosos de los monumentos de la ciudad, y estableció contacto con Matteo de’ Pasti, con el que colaboró posteriormente en la decoración del templo Malatestiano de Rimini.

Viajó por Italia y dejó bajorrelieves y decoraciones en cerámica en diversas ciudades (Módena, Florencia, Rímini, Perugia, etc.). Sus obras más importantes son la decoración del templo de los Malatesta en Rímini, donde colaboró con Alberti, y la fachada del oratorio de San Bernardino en Perugia.

Agostini, Leonardo, anticuario italiano (Boccheggiano, 1593 – 1669)

Después de encargarse durante un tiempo de recoger obras para la colección del Palacio Barberini, fue nombrado por el Papa Alejandro VII superintendente de las antigüedades del Estado de Roma. Publicó una nueva edición del libro de Filippo Paruta La Sicilia illustrata con medaglie (“Sicilia ilustrada con medallas”), añadiendo más de 400 ejemplares. En colaboración con Giovanni Bellori (1615-1696) publicó también una obra sobre joyas antiguas, que fue traducida al latín por Jakob Gronovius en Ámsterdam en 1685.

Agramunt

Es un municipio español de la comarca catalana del Urgel, en la provincia de Lérida. Incluye los núcleos de Almenara Alta, Donzell, Mafet, Montclar y Puellas.

Historia

La conquista de la ciudad tuvo lugar en 1070 y corrió a cargo de Ermengol IV de Urgel. En 1163 le fue concedida carta de población. Hasta 1314 fue la capital del condado de Urgel lo que le valió algunos privilegios, como en 1200 el de poder acuñar la moneda propia del condado.

En 1413, y tras las luchas que siguieron al compromiso de Caspe, la ciudad se rindió a las tropas de Fernando I de Antequera. Pocos años más tarde, la villa pasó a manos de Juan II de Aragón quien, en 1452, la entregó como prenda por unas deudas contraídas con el conde de Pallás. En 1472 Agramunt regresó a manos de la corona. Tras los Decretos de Nueva Planta pasó a formar parte del corregimiento de Cardona.

Durante la Guerra de los Segadores la ciudad fue conquistada primero por las tropas de Castilla, ocupada por tropas francesas en 1644, y tomada de nuevo por las castellanas en 1646. Durante la Guerra de Sucesión española cayó en manos de las tropas de Felipe V en 1711. Desde 1810 hasta 1814 estuvo ocupada por tropas francesas en el marco de la Guerra de la Independencia española.

Arte

La iglesia parroquial está dedicada a Santa María. Fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1931. Se trata de un edificio románico, construido entre los s.s XII y XIII, compuesto por tres naves cubiertas con bóveda de cañón apuntada. Cada una de las naves tiene un ábside semicircular. La portalada principal es del s. XIII y está decorada con numerosas arquivoltas y capiteles. Está presidida por un alto relieve en el que puede verse a la Virgen con el Niño. La portalada situada en el muro de poniente fue construida también en el s. XIII. Presenta diversas arquivoltas decoradas con motivos geométricos, figuras humanas o arquerías. Los capiteles presentan motivos vegetales. En el interior del templo se encuentra una imagen gótica de la Virgen del Socorro realizada en madera policromada.

La villa de Montclar está presidida por el castillo, construido sobre una antigua torre romana y restuarado por completo en el s. XVIII. Realizado en piedra, tiene una portalada formada por dovelas. En la dovela central aparece un escudo señorial en el que aparece inscrita la fecha de 1634. Desde 1979 está considerado como Monumento Histórico Artístico.

En Almenara Alta se encuentra una antigua torre de vigía conocida como el Pilar de Almenara. Fue construida en el s. XI y tiene forma de cilindro y una altura aproximada de 14 metros. También se encuentra los restos de una capilla románica construida en el s. XII en honor a San Vicente.

En el año 1994 se inauguró un Museo en Agramunt dedicado a la obra del pintor Josep Guinovart.

Agrassot y Juan, Joaquín, pintor español (Orihuela, 1837-Valencia, 1919)

Ingresó hacia 1856 en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando con una beca de la Diputación de Alicante. Fue uno de los más entusiastas representantes del realismo estético de Fortuny. Estudió bajo la dirección de don Francisco Martínez. En la Exposición de Alicante de 1860 fue premiado con una medalla de oro; posteriormente, en la Nacional del 1864, mereció otra de tercera clase; en Barcelona, en 1866, obtuvo un señalado éxito, que colocó muy alto el nombre de la Escuela Valenciana. Su cuadro titulado Estados Pontificios fue adquirido por la Academia de Bellas Artes, para colocarlo en la Museo Provincial. Luego, en la Exposición de Madrid de 1867, le premiaron con la medalla de segunda el cuadro titulado Las dos amigas, adquiriéndolo también el Gobierno para el Museo.

En el Certamen Nacional de 1884 presentó dos cuadros, uno de gran tamaño que se titulaba La Muerte del Excelentísimo Señor Marqués del Duero, y otro El primer nieto. Resultaron un rotundo fracaso, atribuido, según los críticos, al continuo carácter comercial que tuvieron sus obras en aquellos años. Vivió durante varios años en Roma, gracias a una beca; con él, estuvieron Fortuny, Rosales, Palmaroli y otros grandes artistas. En esa época, sus obras comienzan a caracterizarse por su peculiar tonalidad. Entre otras obras de este autor, están Una leonesa, de la que curiosamente existen varias copias del mismo autor para satisfacer encargos, La hilandera de antaño, La visita, Los dos amigos, La lavandera de Scarpa, En la plaza, Grupo de mujeres leonesas y La llegada.

En general, su obra se caracteriza por los temas regionalistas e históricos, que le solicitaban permanentemente los dos marchantes con los que se había relacionado: Boran y Reitlinger. Fue profesor de la Escuela de San Carlos de Valencia y, más tarde, académico de esa institución, así como de la Escuela de San Fernando en Madrid. Fundó y presidió el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Aparte de los honores nacionales, obtuvo un par de medallas en encuentros internacionales: en la Exposición Internacional de Filadelfia, 1876, y la Exposición Universal de Barcelona, 1888.

Agrate, Marco Federico, escultor italiano (fines del s. XV)

Su obra maestra es la famosa estatua de mármol de San Bartolomé, desollado, que se halla en la catedral de Milán.

Agreda, Esteban de, escultor neoclásico español (1759 1842)

Director de la Academia de Nobles Artes de San Fernando, realizó varias estatuas en los reales sitios de Aranjuez y San Ildefonso.

De Agreda es el obelisco de 29 metros de altura que se halla en Madrid y que conmemora a las víctimas del alzamiento español contra la invasión francesa, producido el 2 de mayo de 1808. La idea del monumento partió de las Cortes liberales de 1822, aunque se demoró su ejecución hasta que fue inaugurado en 1840, siguiendo un proyecto de Isidro González Velázquez. Una gran urna de piedra alberga las cenizas de los españoles muertos en la sublevación. Cuatro figuras en la base del obelisco representan al Valor, la Constancia, la Virtud y el Patriotismo. Estas estatuas fueron modeladas por Esteban de Agreda en 1823 pero de su ejecución se encargaron José Tomás (El Valor), Francisco Elías Vallejo (La Constancia), Francisco Pérez del Valle (El Patriotismo) y Sabino Medina (La Virtud). Fue restaurado y reformado en 1985 por Joaquín Roldán, siéndole dado una forma de altar e instalándose una llama votiva.

Agredano, Rafael, pintor español (Córdoba, 1955- )

Desarrolla su actividad artística entre las ciudades de Córdoba y Sevilla. Comenzó a pintar en los primeros años ochenta en Sevilla, dentro del grupo de la Galería La Máquina Española y de la revista Figura, de la que fue miembro fundador en 1983. Pudo continuar su actividad artística gracias a la obtención de una beca del Ministerio de Cultura.

Su obra, que combina elementos geométricos con referencias figurativas, juega con la ambivalencia de símbolos. La repetición de modelos, la voluntad decorativa y el carácter plano de su pintura tienen su referencia plástica en el mundo del diseño.

Además de su actividad como pintor, ha escrito algunos artículos sobre cuestiones artísticas de actualidad.

Si hay algo que caracteriza el arte de Rafael Agredano (Córdoba, 1955) es su versatilidad y su sentido irónico. Adentrarse en su obra supone un continuo cuestionamiento de la realidad y el discurso convencional a través de los más diversos soportes. La exposición Prólogos reúne una selección de la obra de Agredano en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo hasta el 13 de mayo. Se trata de la primera muestra individual que realiza el artista cordobés en un museo.

¿Qué características dominan su arte? “La ironía, el sentido del humor, los metalenguajes Hablo mucho del arte. Hay una parte reflexiva y otra inconsciente. Luego te quedas sorprendido de las lecturas que hace la gente de tu obra”, afirma Agredano. En efecto, la serie de fotografías Escenas pastorales del sur galante ofrece una visión nocturna del Polo Químico de Huelva y lleva sobreimpresas citas extraídas del capítulo 77 de Platero y yo titulado El Vergel. Donde se levanta el Polo Químico había un vergel. El abrupto contraste resalta la ironía de la situación.

Esther Regueira, comisaria de la exposición, señala que Agredano “pretende hacer una narración sobre la memoria desde la memoria de los lugares”. Regueira hace hincapié en aspectos de su arte como “su incursión en el mundo de la moda y su dimensión de escritor”. “En la exposición están presentes todos los elementos de la poética de Agredano: la fascinación por los rituales, la utilización de los mitos, un deambular fácil entre la alta cultura y la cultura popular. El concepto del arte como elemento de disfrute. El arte es para Agredano una vía de conocimiento pero también de diversión”, explica Regueira.

La sexualidad y la muerte están muy presentes en su obra. En general, todas las series de Agredano recogen los dos pivotes sobre los que bascula la vida humana. “Es que no hay más temas”, zanja el pintor cordobés, que comenzó su trabajo a principios de los años ochenta. Agredano fue miembro fundador, redactor y escritor de la revista Figura, que contribuyó a revitalizar el arte contemporáneo andaluz y a conectarlo con el panorama internacional. Adscrito al denominado grupo de Sevilla, Agredano estuvo siempre cercano a las manifestaciones contraculturales que marcaron el paso de los setenta a los ochenta.

“Suelo trabajar por series. Utilizo temáticas distintas. Por una inclinación personal tiendo a pensar sobre la memoria. Muchas de mis series son sobre la memoria”, asevera Agredano. “Tengo una tendencia natural a romper formalmente. Cuando termino una serie procuro hacer otra. Me comparo como artista con los escritores. No es raro que un escritor haga novela, ensayo, poesía”, agrega.

En su proceso creativo hay un decisivo factor reflexivo. “Primero, llega la idea; luego la desarrollo. Antes todo lo medito mucho. Hay una parte reflexiva importante. Me gusta contarlo con cierto humor y no ser muy metafórico. En el Polo Químico no hace falta ninguna metáfora. Me gusta ser muy directo cuando hago las cosas”, comenta Agredano.

Junto a la serie dedicada al Polo Químico, destaca Lesprit de lescalier en Andalousie, donde se refleja fotográficamente la iconografía de la muerte presente en los cementerios andaluces. La serie Los sucesos de Avignon según la narración del marinero efectúa una revisión personal a partir de la obra maestra de Picasso. La belle excentrique está formada por dibujos realizados sobre una partitura de Satie interpretada por Ignacio Torner y Jorge López, de Taller Sonoro.

Agrelo, Emilio, pintor y arquitecto argentino (Buenos Aires, 1856 – 1933)

Fue uno de los que introdujeron el grabado al aguafuerte en su patria. Autor de Los ombúes, El nido de cóndores.

Las actuales Galerías fueron proyectadas por los arquitectos Emilio Agrelo y Raúl Vacher en el año 1889 y estaban dirigida a albergar un conjunto de tiendas semejantes a los existentes en Francia o Italia. En el año 1908, el edificio fue adquirido por el entonces Ferrocarril de Buenos Aires y destinado al funcionamiento de sus oficinas. En el año 1946 se transformó en galería comercial, para lo cual se techaron las áreas de circulación con bóvedas de cañón corrido que convergen en una gran cúpula central de 450 metros cuadrados. Esta cúpula, está cubierta desde 1946 por murales de artistas plásticos que abarcan temáticas diferentes, logrando una cohesión inigualable de formas y colores. Posee obras de talentosos argentinos como Antonio Berni, Lino Eneas Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino, entre otros. Hoy alberga un centro comercial.

En la presidencia de Miguel Ángel Juarez Celman, en la calle Florida, se inagura la nueva sede del Jockey Club , construida por el arquitecto Emilio Agrelo.

Agrelo, Mariano, pintor argentino (1836 1891)

Se formó en Italia (1856 – 58) y entre sus obras más logradas figuran Milón de Crotona y Luchador romano.

En 1855 ocupaba el puesto de oficial de mesa en el Departamento General de Policía de la ciudad de Buenos Aires, siendo su padre, José María Agrelo, oficial segundo. Sus inclinaciones artísticas decidieron a su progenitor a solicitar una beca al gobierno para que pudiera estudiar en Europa. Se formó en Italia entre los años 1856 y 1858. Regresó a Buenos Aires en 1861, estableciendo su taller frente a la casa Fusoni; pero la falta de trabajo y protección de sus conciudadanos le obligaron a cerrar sus puertas en 1866, dedicándose de allí en más al comercio. Entre sus obras más logradas figuran Milón de Crotona y Luchador romano. De sus obras se conservan en el Museo Nacional de Bellas Artes: Adoración del niño Jesús e Ismael en el desierto, entre otras.

Agresti, Livio, pintor italiano (Forli, 1508 – Roma, 1580)

También conocido como Ritius o Ricciutello, fue un pintor del Renacimiento tardío, que perteneció a la corriente artística del manierismo.

Comenzó como discípulo de Francesco Menzocchi, realizando ya como artista independiente trabajos al fresco en el Duomo de Forli (1535). En 1542 se trasladó a Ravena, encontrándolo ya en Roma en el año 1544 trabajando en la Sala Paolina del Castillo Sant’Angelo bajo la supervisión de Perino del Vaga. Después prestaría sus servicios en Santa Maria in Cosmedin.

En 1555-1557 decoró la Capilla Gonzaga en el Santo Spirito de Sassi con escenas bíblicas. En 1574 volvería a trabajar en dicha iglesia en la Capilla de la Trinidad con más escenas del Nuevo Testamento.

Entre 1557 y 1560 trabajó en provincias, sobre todo en la Umbría, para diversas iglesias de la región. En 1561 regresaría a Roma para realizar los frescos de la Sala Regia del Vaticano. Entre 1564 y 1565 Agresti viajó a Alemania en el séquito del Cardenal de Augsburgo. A finales de este mismo año, se pondría a las órdenes de Giorgio Vasari en los trabajos del Palazzo Vecchio de Florencia.

En sus últimos años volvió a Roma para pintar el Oratorio del Gongalone (1571) y otra vez la iglesia del Santo Spirito in Sassia (1574). Sin embargo, no pudo concluir este último proyecto, pues cayó gravemente enfermo. Aunque vivió algunos años más, ya no volvió a trabajar.

En 1534 ingresó en la romana Accademia di San Luca y posteriormente en la Accademia del Disegno de Florencia.

Aunque Giorgio Vasari lo calificó como amigo y colaborador, su estilo tiene muy poco en común con el del pintor aretino. Educado en un estilo provinciano, supo absorber las nuevas tendencias manieristas que se imponían en Italia. A través de Perino se impregnó del clasicismo romano que derivaba de Rafael. Sin embargo, fue un artista más bien acomodaticio, que se adaptó a las exigencias del cliente de turno, sin poner demasiada originalidad en su trabajo. Fue un buen ejecutante, bien dotado como diseñador, pero con demasiada frecuencia se limitó a aplicar las fórmulas aprendidas de sus maestros. En su tiempo fue un artista muy solicitado, que consiguió gran cantidad de encargos gracias a su rapidez de ejecución y su pulcra eficacia. Sin embargo, la crítica posterior le ha relegado a un segundo plano en el panorama artístico de su tiempo.

Entre sus obras se puede citar: Frescos de la Capilla del Sacramento (1535, Duomo de Forli, ahora en la Pinacoteca de Forli); Eucaristía; Profetas; Frescos de Santa Maria dei Servi (1539, Forli); Frescos del Santo Spirito (1542, Ravena); Frescos de la Sala Paulina (1544, Castillo Sant’Angelo, Roma); Caridad; Abundancia; Martirio de San Pedro y San Pablo; Frescos de la Capilla Gonzaga (1555-57, Santo Spirito in Sassia, Roma); Natividad (1555-57); Pietá (1555-57); Resurrección (1555-57); Crucifixión con las santas Firmina y Olimpíade (1557-60, Amelia); Anunciación (1557-60, Museo Civico, Narni); Entrega de las llaves (1557-60, Duomo de Narni); Frescos dela Sala Regia (1561, San Pedro del Vaticano, Roma); Pedro II de Aragón enfeuda su reino al papa Inocencio III; Frescos de la Villa d’Este (1568, Tivoli); Degollación del Bautista (1571, Oratorio della Misericordia, Amelia); Frescos del Oratorio del Gonfalone (1571, Roma); Pasión de Cristo; Frescos de la Capilla de la Trinidad (1574, Santo Spirito in Sassia, Roma); Jesús sana al cojo; Jesús devuelve la vista al ciego.

Agrigento

Ciudad (55.877 hab.) de Sicilia, capital de la provincia de su nombre, construida sobre una colina que domina el mar, del que la separan unos 4 Km. Tras las destrucciones experimentadas en la Segunda Guerra Mundial, la reconstrucción no la ha privado de sus barrios antiguos, que conservan sus calles tortuosas y tiene algunos edificios notables. Fue una Colonia dórica, fundada por los habitantes de Gela hacia 581, tuvo una fase de gran esplendor (s. v). Los romanos la conquistaron en 210.

Arte

Conserva los restos de la antigua muralla (s. VI a. C.) y, en las cercanías, en el área arqueológica conocida con el nombre de “valle de los Templos”, importantes monumentos griegos de estilo dórico construidos entre 520 y 430 a. C.: templos de los Dioscuros, de Hera Lacinia y de la Concordia. Museo Arqueológico, con notables colecciones grecorromanas. La UNESCO inscribió el valle de los Templos de Agrigento en la lista del patrimonio cultural mundial en el año 1997.

Valle de los Templos

Lugar próximo a la ciudad de Agrigento, muy visitado por los turistas y, sobre todo, por los investigadores y los amantes de la arqueología.

El valle de los templos se extiende al sur de la ciudad actual, y tiene un gran valor arqueológico. En él se conservan los mayores templos dóricos de la Magna Grecia, cuya construcción se remonta al período comprendido entre los últimos años del s. VI y los primeros del s. V a. de J.C. El más antiguo es el llamado Eracleion (templo de Hércules), que ocupa una superficie de 54 m. por 38 m. y que, en realidad se ignora si fue realmente dedicado a Hércules. A su misma época pertenece el Olimpia, templo de Zeuz Olimpio, de proporciones grandiosas (111 m. por 56 m.) y que presenta, como detalle particular, unas figuras de gigantes ( de 7 m. de altura) que sostienen, junto con las semicolumnas, la rica cornisa. También se encuentran en el recinto las ruinas del templo de la Concordia (39 m. por 17 m.) y las del templo de Era Lacinia (88 m. por 17 m.).

El templo de la Concordia fue construido en el s. V a. de J.C; transformado posteriormente en iglesia católica, conservó este destino hasta fines de 1700.

El templo de los Dioscuros fue reconstruido en 1836, uniendo probablemente las columnas de un templo del s. V a. de J.C. con la cornisa de un templo helenístico.

La antigua Akragas cubre una vasta zona gran parte de la cual aún está hoy sin excavar pero está ejemplificada por el famoso Valle dei Templi (Valle de los Templos, un término equivocado, pues está más bien en posiciones estratégicas en las montañas que rodean la ciudad, más que un valle). Comprende una amplia zona sagrada en la parte sur de la antigua ciudad donde siete templos griegos monumentales en estilo dórico se construyeron durante los s.s VI y V a. C. Actualmente excavados y en parte restaurados, constituyen parte de los edificios griegos más antiguos y mejor conservados fuera de la propia Grecia. Están incluidos en la lista de lugares del Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1997.

Los templos mejor conservados son dos edificios muy parecidos, atribuidos tradicionalmente a las diosas Juno Lacinia y Concordia (aunque los arqueólogos creen que esta atribución es incorrecta). Ambos fueron construidos según un diseño períptero hexástilo.

El Templo de Juno Lacinia es del s. V a. C. y conserva gran parte de las columnas originales.

El Templo de la Concordia se conserva perfectamente y es una de las más perfectas realizaciones de la arquitectura dórica. Su construcción se remonta a mediados del s. V a. C. y probablemente estuvo dedicado en realidad a los Dioscuros. En el año 597 fue transformado en iglesia cristiana por voluntad de San Gregorio. Gracias a ello, está notoriamente intacto. La zona alrededor del Templo de la Concordia fue más tarde reutilizado por los primeros cristianos como una catacumba, con tumbas extraídas de los acantilados y afloramientos rocosos.

Los otros templos son mucho más fragmentarios, habiendo sufrido terremotos hace tiempo, y habiendo sido saqueadas sus piedras. El más grande con diferencia es el Templo de Zeus Olímpico, erigido para conmemorar la Batalla de Hímera en 480 a. C.: se cree que es el templo dórico más grande nunca construido. Aunque aparentemente se usó, parece que nunca se acabó; la construcción se abandonó después de la invasión cartaginesa del año 406 a. C. Los restos del templo fueron usados ampliamente como cantera de piedra en el s. XVIII para erigir los embarcaderos de Porto Empedocle.

Los templos dedicados a Hefaistos, Heracles (con una estatua del héroe) y Asclepio (con estatua del dios Apolo) también se construyeron en la zona sagrada, que incluye un santuario de Deméter y Perséfone (anteriormente conocido como el Templo de Cástor y Pólux); las marcas de los incendios provocados por los cartagineses en el s. 406 a. C. aún pueden verse en las piedras del santuario.

Una considerable zona de la ciudad greco romana ha sido también excavada, y aún se conservan varias necrópolis clásicas. En la ciudad y sus alrededores pueden encontrarse otros restos helenísticos y romanos. Entre ellos hay un santuario en una cueva pre helena cerca de un templo de Deméter, sobre el que se construyó la iglesia dedicada a San Blas (San Biagio). Un monumento funerario helenístico tardío, erróneamente llamado Tumba de Terón está situada justo afuera del área sagrada y un heroon (santuario heroico) del s. I queda junto a la iglesia del s. XIII dedicada a san Nicolás (San Nicola) a poca distancia al norte. Esta iglesia gótica cisterciense, yergue sus muros entre los santuarios griegos del Valle de los Templos. Santuario griego primero y después romano, fue transformado en iglesia en el s. XIII.

Gran parte del Agrigento actual es moderno pero aún conserva una serie de edificios medievales y barrocos. Entre ellos está la catedral del s. XIV y la iglesia de Santa Maria dei Greci (Nuestra Señora de los Griegos, del s. XIII), que nuevamente se alzó en el lugar de un antiguo templo griego y de ahí el nombre. La ciudad tiene también un notable Museo Arqueológico Nacional; construido recientemente, es uno de los más ricos de Sicilia y muestra los hallazgos de la ciudad antigua.

Templo de Juno Lacinia. Dominando la cima del Valle de los templos se encuentra el templo de Juno; precedido por un gran altar para sacrificios. Data del 450 A. DE J.C.. y conserva la fila de columnas septentrional y parcialmente la de los otros tres lados. En época romana fue restaurado tras un incendio que dio color a las piedras de la cella.

A través de un camino empedrado seguiremos el recorrido hasta el Templo de la Concordia. Es el templo mejor conservado, con 42 metros de largo por 19,5 de ancho y que fue levantado entre el 450 y el 400 A. DE J.C.. Denominado así por una inscripción latina encontrada en su entorno, es muy probable que estuviese dedicado a Castor y Pólux. Consta de 34 columnas, antiguamente recubiertas de estuco blanco y conserva las arcadas abiertas entre las columnas ya que desde el s. VI fue empleado como basílica cristiana. Posteriormente en 1748 fue restaurado.

El valle de los templos está situado en la ciudad de Agrigento en el sur de la isla de Sicilia, el nombre originario de la ciudad griega fue Akragás pero durante la invasión romana en la segunda guerra púnica latinizaron el nombre, aún en la actualidad la ciudad lleva el mismo nombre debido a la orden de Mussolini de mantener los gentilicios romanos. Se tiene constancia, según los escritos de la época, que la ciudad destacó no sólo por su población de más de 250.000 habitantes sinó por su belleza, siendo designada como “la ciudad más hermosa hecha por los mortales”. En la parte más alta del Valle de los templos localizamos el templo de Hera del s. V a. de J.C., de estilo jónico, construido sobre cuatro escalones para nivelarla al terreno, su construcción es períptera (6 columnas en el frontal por 13 laterales), la materia con la que fue construido fue un tipo de piedra de la zona que distaba mucho del mármol utilizado por los griegos, así que para darle el color blanco los arquitectos y constructores crearon una mezcla de cal y polvo de mármol que aplicaron sobre todo el conjunto. Se sabe que en este templo dedicado a la Diosa Hera se celebraban los esponsales ya que a esta diosa se le atribuía la protección de la familia, durante la ceremonia a la novia se le ponía una cinta alrededor de su abdomen que no debía sacarse hasta que no quedara embarazada, cuando esto ocurría, la mujer rompía la cinta y la entregaba a modo de tributo a Hera, de este hecho viene la designación de “encinta” para las mujeres embarazadas.

Templo de Hera

Bajando la vía sacra (construida por los romanos) se llega a uno de los templos más espectaculares de todos cuantos se pueden ver en el mundo, el motivo no es su magnitud sino su estado de conservación, debido en parte a que fue convertido en iglesia durante el s. VI dedicado a San Pedro y San Pablo. En el s. XVIII se decide volver a reconvertirlo en el templo que fue en su origen dando lugar a lo que hoy conocemos por Templo de la Concordia, de hecho se le llama de esta manera erróneamente, unos creen que fue dedicado a la Diosa y otros señalan que se localizó una inscripción que hacía referencia a la concordia de los pueblos, debido a que se desconoce a quién o qué estaba dedicado se le aplicó este nombre, lo que sí se sabe es su fecha de construcción, entre los años 440 y 430 a. de J.C.. Su estilo es muy parecido al del templo de Hera, períptero con 6 columnas frontales y 13 en los lados largos. De este templo se conserva prácticamente toda la estructura, pudiéndose admirar los tríglifos, y las metopas así como el frontón del templo, en la foto 4 se puede observar cómo era originariamente y los colores llamativos que eran divisados desde largas distancias.

Templo de la Concordia

Continuando nuestro camino por la vía sacra, nos topamos con otro gran templo esta vez dedicado a Hércules, datado del s. VI o V a. de J.C.. es períptero con 6 columnas frontales y 15 en los laterales, de él se conserva únicamente algunas de sus columnas pero lo que sí sabemos por las fuentes clásicas, es que en su interior se encontraba una magnífica escultura de bronce de Hércules que era muy estimada por los visitantes, era tal su fama, que el propretor romano Verres, se desplazó a Sicilia para robar los tesoros de estos templos, llevándose consigo la estatua del Dios, finalmente fue acusado por Cicerón pero nunca se encontró la colosal estatua.

Templo de Hércules

Sin duda, el templo con mayor extensión conocida es el que nos encontramos a continuación El templo de Zeus Olímpico, es el más grande del mundo en extensión aunque lamentablemente no se mantiene ningún resto en pie debido a la utilización de los restos como cantera en s.s muy posteriores, así que hay que usar la imaginación. Su construcción era para conmemorar la victoria de Himera, se hizo entre los años 480 y 470 a. de J.C. y duró cerca de un s. pero se cree que no fue acabado, el basamento es de 112,60 m X 56,30 m en él podemos ver 5 enormes escalones de piedra calcárea, era tan grande la construcción que para que las columnas soportaran el peso se intercalaron entre las columnas en la parte superior unos telamones.

El templo constaba de 7 columnas en los lados cortos y 14 en los lados, con arquitrabe dórico y cornisa, en el frontón se cree que habían frisos con representaciones de la guerra de Troya y de la batalla entre los Dioses y los gigantes. Al este del templo se erigía el altar de 54,50m x 17,50m.

Templo de Zeus Olímpico

Pasado el templo de Zeus, y dejando de lado lo que fue, nos encontramos con el templo de los Dioscuros y el Santuario de las divinidades Ctonias. El templo de los Dioscuros está dedicado a Cástor y Pólux, los hermanos gemelos hijos de Zeus y que por tener madre mortal sólo uno de ellos pudo disfrutar de la inmortalidad, la historia de ambos es un ejemplo de amor y amistad muy valorado en la antigüedad. Los restos que se visualizan son una reconstrucción realizada en el s. XIX, más al norte se encuentran los altares en honor a los Dioses infernales donde se ofrecían sacrificios y donde se realizaban sus cultos.

Templo de los Dióscuros y santuario de las divinidades Ctonias

Hasta aquí es el recorrido por el valle de los templos, no obstante Agrigento no sólo consta de monumentos dedicados a Dioses, sino que en las excavaciones halladas se encuentran también otros yacimientos que hacen referencia a sus habitantes, a sus muros de protección ampliados en época romana y convertidos en tumbas en época cristiana así como restos de las vías de transporte de los bloques de piedra hasta el valle, o la tumba de Terón, de los que os dejamos constancia en estas imágenes.

La muralla en sus inicios era de menor grosor y tamaño, en la época romana y debido a su situación estratégica fueron ampliados considerablemente para resistir los asedios, durante la época cristiana se convirtieron en tumbas, de ahí los orificios semicirculares, posteriormente en época musulmana las tumbas fueron saqueadas.

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