Busca el prodigio de sus labios
Ardor que alivia insominios
La chispa de sus ojos
Esa que incendia todo
Cuando le sostiene la mirada en la penumbra
y dicta versos con sus besos
Eclipsando tiempos
Abrazando sus alas rotas
Encantamiento eterno
Ese que late en su pecho
Que arde en sus venas
Ante el milagro de su vuelo